La Asociación Nacional de Industriales, Andi, premió recientemente a Roberto Contreras, propietario de Power Chicken, como Emprendedor del Año por su constancia y superación diaria y su contribución al desenvolvimiento económico, el fomento de la ocupación laboral y la innovación.
Este logro no es consecuencia de la casualidad, sino de ciertas claves que permitieron que Contreras ahora sea propietario de cuatro restaurantes Power Chicken y que esté a las puertas de abrir una nueva sucursal en la ciudad de El Progreso usando tecnología de punta.
¿Cómo logró ser un emprendedor de éxito?
Mi historia es como la de la Cenicienta. Empecé vendiendo periódicos, lustrando zapatos en las calles de San Pedro Sula, asistiendo a las escuelas públicas y estudiando de noche para alcanzar un título de perito mercantil y contador público. Fui conserje por el día.
Ésa fue mi principal motivación. Nunca creí en el sueño americano, sólo en el sueño del sampedrano. Mucha gente cree que el éxito es producto de la casualidad; todo el mundo quiere el éxito y alcanzar una posición económica sin hacer esfuerzo, pero no es así.
Lo que he logrado es fruto del esfuerzo de hace diez años, cuando comenzamos nuestro negocio, y aunque había 50 franquicias americanas en la ciudad, crecimos hasta lograr lo que es hoy Power Chicken.
¿Qué debe tener una persona para iniciar el negocio como microempresario?
Primero, identificar realmente qué le gusta hacer. Muchos quieren tener un salón de belleza, pero no les gusta peinar, quieren tener una persona que esté cortando el pelo, pero no lo hacen ellos y eso es un error. Entré en este negocio porque soy cocinero y me gusta cocinar. Disfruto mi trabajo. Esto para mí no es trabajo, es un centro de diversiones. Pero hay un punto muy importante que no se debe olvidar: que la fortaleza de un proyecto de un microempresario es la integración de su familia.
Los microempresarios dicen que un obstáculo para ellos es que en los bancos no les prestan dinero para desarrollar su negocio. ¿Fue eso un obstáculo para usted?
El arte de un microempresario es hacer dinero sin dinero. He visto a muchos que empiezan con una canastita de dinero y luego descargan camiones en sus puestos de trabajo, y no necesitaron de un préstamo bancario. Los emprendedores surgen de las cenizas, surgen de abajo, donde no hay nada que recoger, pero el que es inteligente logra encontrar aunque sea escombros y construye. El verdadero obstáculo no son los préstamos bancarios, sino la baja autoestima.
¿Qué habilidades debe tener un microempresario?
Número uno, usar racionalmente los escasos recursos económicos que posee y dos, su visión debe ser constante y permanente para alcanzarlo. Esto se integra así: si tenemos cierta cantidad de recursos económicos y no llevamos una visión clara de qué vamos a hacer, nos desviaremos del proyecto y podríamos fracasar. Esto es igual a un barco que si no lleva un destino o un norte adonde navegar, una vez que cambió de curso no llegó a ningún lado. Ningún país fue visitado por la pobreza; primero fue visitado por la pereza, les tendió la cama y allí está acostada la pereza y pobreza en los hogares de los hondureños. Por eso no hay crecimiento.
¿Cuáles son los planes de expansión con su negocio?
Estamos terminando el restaurante de El Progreso y estimamos que el uno de junio del próximo año abriremos otra sucursal en La Ceiba.
Allí contrataremos a 50 empleados más, adicionales a los 250 que tienen todas nuestras empresas. Nuestra franquicia es la única que produce sus propias frutas y verduras, o sea que la producción en completamente hondureña.
La Asociación Nacional de Industriales, Andi, premió recientemente a Roberto Contreras, propietario de Power Chicken, como Emprendedor del Año por su constancia y superación diaria y su contribución al desenvolvimiento económico, el fomento de la ocupación laboral y la innovación.
Este logro no es consecuencia de la casualidad, sino de ciertas claves que permitieron que Contreras ahora sea propietario de cuatro restaurantes Power Chicken y que esté a las puertas de abrir una nueva sucursal en la ciudad de El Progreso usando tecnología de punta.
¿Cómo logró ser un emprendedor de éxito?
Mi historia es como la de la Cenicienta. Empecé vendiendo periódicos, lustrando zapatos en las calles de San Pedro Sula, asistiendo a las escuelas públicas y estudiando de noche para alcanzar un título de perito mercantil y contador público. Fui conserje por el día. Ésa fue mi principal motivación. Nunca creí en el sueño americano, sólo en el sueño del sampedrano. Mucha gente cree que el éxito es producto de la casualidad; todo el mundo quiere el éxito y alcanzar una posición económica sin hacer esfuerzo, pero no es así. Lo que he logrado es fruto del esfuerzo de hace diez años, cuando comenzamos nuestro negocio, y aunque había 50 franquicias americanas en la ciudad, crecimos hasta lograr lo que es hoy Power Chicken.
¿Qué debe tener una persona para iniciar el negocio como microempresario?
Primero, identificar realmente qué le gusta hacer. Muchos quieren tener un salón de belleza, pero no les gusta peinar, quieren tener una persona que esté cortando el pelo, pero no lo hacen ellos y eso es un error. Entré en este negocio porque soy cocinero y me gusta cocinar. Disfruto mi trabajo. Esto para mí no es trabajo, es un centro de diversiones. Pero hay un punto muy importante que no se debe olvidar: que la fortaleza de un proyecto de un microempresario es la integración de su familia.
Los microempresarios dicen que un obstáculo para ellos es que en los bancos no les prestan dinero para desarrollar su negocio. ¿Fue eso un obstáculo para usted?
El arte de un microempresario es hacer dinero sin dinero. He visto a muchos que empiezan con una canastita de dinero y luego descargan camiones en sus puestos de trabajo, y no necesitaron de un préstamo bancario. Los emprendedores surgen de las cenizas, surgen de abajo, donde no hay nada que recoger, pero el que es inteligente logra encontrar aunque sea escombros y construye. El verdadero obstáculo no son los préstamos bancarios, sino la baja autoestima.
¿Qué habilidades debe tener un microempresario?
Número uno, usar racionalmente los escasos recursos económicos que posee y dos, su visión debe ser constante y permanente para alcanzarlo. Esto se integra así: si tenemos cierta cantidad de recursos económicos y no llevamos una visión clara de qué vamos a hacer, nos desviaremos del proyecto y podríamos fracasar. Esto es igual a un barco que si no lleva un destino o un norte adonde navegar, una vez que cambió de curso no llegó a ningún lado. Ningún país fue visitado por la pobreza; primero fue visitado por la pereza, les tendió la cama y allí está acostada la pereza y pobreza en los hogares de los hondureños. Por eso no hay crecimiento.
¿Cuáles son los planes de expansión con su negocio?
Estamos terminando el restaurante de El Progreso y estimamos que el uno de junio del próximo año abriremos otra sucursal en La Ceiba. Allí contrataremos a 50 empleados más, adicionales a los 250 que tienen todas nuestras empresas. Nuestra franquicia es la única que produce sus propias frutas y verduras, o sea que la producción en completamente hondureña.