30/05/2026
01:13 AM

Gas natural, una alternativa energética que gana terreno

Pese a ser más barato que el crudo, las iniciativas en Honduras se han estancado.

Contrario a la creciente tendencia internacional, Centroamérica y Honduras se han quedado a la zaga en el uso de tecnología para generar electricidad a base de gas natural.

Ante la inestabilidad de los precios del petróleo y las tensiones geopolíticas que sacuden a ese mercado y el declive en el uso de la energía nuclear, más países americanos ven en este carburante una alternativa más segura, menos contaminante y de momento más barata que el crudo. Pero en este caso, Honduras es la excepción y ha hecho poco para avanzar en esta materia.

En el Congreso Nacional no se contempla actualmente ninguna iniciativa de ley que regule este potencial mercado.

Mario del Cid, asesor independiente de la industria energética, observa que en materia de gas natural “no tenemos nada y por ahí hay que empezar, por la infraestructura para importar, porque nos hace falta todo”, y como ejemplo recordó que se requiere de una “terminal de importación, y esa no es una terminal común y corriente, sino que requiere una tecnología especializada y prácticamente habría que empezar de cero”.

A pesar de ello, Del Cid comenta que el acceso a este mineral es relativamente fácil, ya que en América Latina hay diversos proveedores, como Colombia y Bolivia en el cono sur, Trinidad y Tobago en el Caribe y Estados Unidos en el norte, lo que abarataría los costos para el país.

Fernando Ceballos, presidente de Cohpetrol (Consejo Hondureño de la Industria Petrolera), comentó que en principio las inversiones a realizar para adoptar la tecnología de gas natural “son bastante fuertes”, lo que hace difícil pensar en una entrada a corto plazo de ese carburante.

Por ello, Ceballos reconoce que en Centroamérica “no hay un volumen para una inversión de ese calibre”, ya que para ello se requiere tecnología de punta y una estrategia operacional significativa.

LA PRENSA trató de conocer la opinión de la Serna (Secretaría de Recursos Naturales) sobre iniciativas o estudios que indiquen la factibilidad de que Honduras inserte el gas natural a su matriz energética, pero no hubo respuesta a la petición telefónica.

La Serna es la encargada de avalar la construcción de terminales para carburantes, así como el inicio de eventuales exploraciones para buscar cualquier tipo de minerales y productos naturales dentro del territorio nacional.

Impulso regional

En Centroamérica, este carburante ha comenzado a ganar terreno. La firma española Repsol anunció la semana anterior la inversión de 250 millones de dólares en la construcción de una planta de gas natural en Bahía de Minas, en la costa caribe de Panamá, la que tendrá capacidad para generar 350 megavatios de energía y de esa forma reducir su dependencia del búnker.

“El consumidor contará con energía más confiable, más limpia y más económica al independizarse de la escalada de precios del petróleo y sus derivados”, comentó Juan Manuel Urriola, secretario de Energía panameño.

Las exploraciones en el Caribe del istmo no son nuevas, ya que desde 2010 Ecopetrol realiza este tipo de búsquedas en aguas jamaicanas, dominicanas y panameñas.

Además, a inicios del presente año Pacific Rubiales Energy Corp. anunció la firma de un acuerdo entre su subsidiaria Pacific Stratus Energy Colombia Corp. y Exmar NV, de Bélgica, para el procesamiento de gas natural en una planta en el caribe colombiano y que tendría como finalidad “entrar a los mercados de Centroamérica y el Caribe, con el objetivo de reponer los combustibles fósiles y el diésel usados hoy para la generación de energía eléctrica”, según un comunicado de la firma. La generación eléctrica a base de gas natural cobró un nuevo impulso como consecuencia del desastre nuclear en la planta de Fukushima, Japón, luego del terremoto y posterior tsunami que azotó a ese país el año pasado. Además, el bloqueo al crudo iraní por parte de la Unión Europea empujará la demanda de petróleo, por lo que los países deberán buscar alternativas energéticas.