Según los datos recientes del Banco Central de Honduras, BCH, la factura petrolera y de lubricantes a septiembre de 2010 creció 33% en relación con 2009 al ascender a 1,119.2 millones de dólares contra 837.3 millones erogados durante el mismo período de 2009, para una diferencia de 281.9 millones.
Según la autoridad monetaria, a septiembre de 2009 se importaron 3.6 millones de barriles de 42 galones, entre gasolina superior y regular, contra 3.3 millones en 2010, para una disminución de 8.3%.
La economía de los hogares hondureños enfrentó el impacto generado por el alza al precio de los combustibles durante el año anterior. Al 31 de diciembre de 2010 el costo del galón de carburante es casi 10 lempiras más alto, respecto al valor cotizado cuando el presidente Porfirio Lobo asumió el poder de la nación.
Las variaciones se sustentan en una nueva escalada al precio internacional del petróleo y a modificaciones a la fórmula mediante la cual se calcula el precio local de los combustibles.