07/08/2022
12:01 AM

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Enfermedad de la palma pone en riesgo economía de varios municipios del Aguán

La zona productora alrededor del municipio de Sabá, en el departamento de Colón, parece ser la zona más afectada.

Sabá, Colón, Honduras.

El cultivo de palma africana está amenazado en una de las principales zonas productoras de Honduras. Una rara enfermedad que ataca todos los estados vegetativos de esta planta se está expandiendo silenciosamente como reguero de pólvora en los valles de Aguán y Sico, en el departamento de Colón.

La presencia de esta enfermedad fue alertada por el investigador agrícola Héctor Peralta, quien desde enero pasado ha dado seguimiento a varias fincas del Bajo Aguán y el Valle de Sico, donde los cultivos de palma han empezado a padecerla.

“En enero yo vi que en las fincas algo andaba mal, muchas plantas estaban muriendo y no era normal, se trata de una enfermedad letal”, aseguró Peralta. La enfermedad se manifiesta con el marchitamiento del follaje de las plantas, “luego comienzan a secarse, bien por arriba o abajo de las hojas, provocando que hasta las flores y frutos se pudran”, explicó el investigador.

Sabá, la más afectada

Los daños más visibles se han manifestado en el municipio de Sabá. Hasta este lugar han llegado investigadores y científicos por invitación de Peralta, “y ellos nos han dicho que esta es una enfermedad altamente letal, es una nueva amenaza desconocida en nuestro medio”, aseguró.

En este sector hay fincas que fueron sembradas hace cuatro años y que hoy están totalmente afectadas. “El problema es serio y cualquiera se puede dar cuenta de cómo estas plantas están muriendo. Es una enfermedad que entra por arriba, según lo que hemos visto”, detalló el ingeniero, quien ya ha realizado en el pasado otros estudios de investigación sobre leguminosas forrajeras en asociación con gramíneas.

A juzgar por lo que se vive en esta zona, el investigador mencionó que en Colombia una enfermedad con similares características arrasó con más de 50 mil hectáreas de palma africana.

“Esto es devastador, es necesario que especialistas determinen lo que está pasando, porque muchos productores creen que el mal es provocado por las enfermedades que ellos ya están acostumbrados a tratar. Pero esto es una amenaza a desaparecer el cultivo de palma en Honduras”, advirtió Peralta.

No están preparados

Los productores de la zona creen que esto es obra del insecto picudo, la enfermedad anillo rojo o ambas plagas, con las cuales han estado luchando desde hace años y que son controlables.

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En algunas fincas viejas el problema apenas se nota, pero en cultivos que recién han empezado a producir el problema es más evidente. En las fincas jóvenes hay bellotas ya secas, que ellas solas se desprenden de la planta, la fruta se pudre “y no importa en qué estado vegetativo esté la planta o el tipo de suelo donde esté sembrada, es una enfermedad que no discrimina”, señaló.

“Nosotros creíamos que era el picudo, hemos puesto medicina para controlar el mal, pero continúa. No sabemos si es otra enfermedad o si es el picudo. Pero es la primera vez que se nos presenta una enfermedad de este tipo, ya tenemos varios años de estar batallando con otras”, manifestó Natividad Bustillo, productor de este municipio.

Este pequeño productor que tiene más de 600 plantas de palma africana sembradas en 6 manzanas, ya reciente la baja producción. “Muchas matas se han secado, podemos ver en los surcos cómo se marchitan y ya no dan producción; algunas las hemos cortado y otras les seguimos aplicando insumos para ver si podemos recuperarla o controlar esta enfermedad”, explicó.

“Es preocupante porque vemos cómo gran cantidad de plantas están muriendo, problema que desde hace unos dos meses lo empezamos a notar. No quiero imaginar cómo será dentro de un año”, expresó Lorenzo Canales, productor de palma en esta localidad. “Lo triste es que los productores son los que menos sabemos de lo que está pasando. Yo me he dado cuenta por lo que han dicho algunos expertos que han venido, pero el resto no sabe y sería un impacto muy fuerte el que esta enfermedad puede provocarnos”, añade Canales.