Ciudad de Guatemala.
Cada año, unas 700,000 personas se suman al engranaje urbano en Centroamérica, un crecimiento acelerado que genera oportunidades de desarrollo económico; pero deja tras de sí un nudo de congestión de tráfico, contaminación y desigualdad social en las periferias.
“Las ciudades cada vez concentran más los retos generales de desarrollo de la región”, como son falta de competitividad, de oportunidades económicas, de inclusión social y vulnerabilidad a los desastres naturales, resume Augustín María, uno de los autores del informe “ Oportunidades de una Centroamérica urbana”, hecho por el Banco Mundial.
Actualmente, el 59% de la población de Centroamérica vive en zonas urbanas, una cifra que prevé se duplicará para 2050, cuando se esperan 25 millones más de nuevos residentes en estas áreas.
Un incremento anual de 700,000 personas que demandan mejores infraestructuras, servicios y ofertas de empleo.
“Hay una oportunidad importante de evitar la acumulación de vulnerabilidad en el futuro”, advierte María, para quien es hoy cuando se tienen que sentar las bases del desarrollo urbanístico de las próximas décadas, evitando repetir los errores del pasado.
Lo que pasó en América Central, explica el autor, es que “hubo una tendencia de urbanización difusa”, esto es, la gente se asentó en las “periferias” sin que estas estuvieran preparadas para acoger a estas masas de población: “Se desarrollan áreas y no se anticipan los costos futuros en prestación de servicios”.
Las políticas públicas de vivienda son una de las claves para el desarrollo urbano de Centroamérica: actualmente el 30% de la población reside en asentamientos informales.
Reacción
“Para hacer frente a la rápida urbanización de Centroamérica es clave plantearse qué implica para el desarrollo de las ciudades y qué tipo de políticas hay que seguir para beneficiarse de flujos demográficos”, señaló Humberto López, director del Banco Mundial para CA.
“Una mayor urbanización trae asociada una serie de oportunidades en lo referente a la provisión de servicios sociales a la población y a la competitividad del país vía los efectos de aglomeración económica. No podemos ignorar que viene asociada a la provisión de una vivienda digna a toda la población”.
Cada año, unas 700,000 personas se suman al engranaje urbano en Centroamérica, un crecimiento acelerado que genera oportunidades de desarrollo económico; pero deja tras de sí un nudo de congestión de tráfico, contaminación y desigualdad social en las periferias.
“Las ciudades cada vez concentran más los retos generales de desarrollo de la región”, como son falta de competitividad, de oportunidades económicas, de inclusión social y vulnerabilidad a los desastres naturales, resume Augustín María, uno de los autores del informe “ Oportunidades de una Centroamérica urbana”, hecho por el Banco Mundial.
Actualmente, el 59% de la población de Centroamérica vive en zonas urbanas, una cifra que prevé se duplicará para 2050, cuando se esperan 25 millones más de nuevos residentes en estas áreas.
Un incremento anual de 700,000 personas que demandan mejores infraestructuras, servicios y ofertas de empleo.
“Hay una oportunidad importante de evitar la acumulación de vulnerabilidad en el futuro”, advierte María, para quien es hoy cuando se tienen que sentar las bases del desarrollo urbanístico de las próximas décadas, evitando repetir los errores del pasado.
Lo que pasó en América Central, explica el autor, es que “hubo una tendencia de urbanización difusa”, esto es, la gente se asentó en las “periferias” sin que estas estuvieran preparadas para acoger a estas masas de población: “Se desarrollan áreas y no se anticipan los costos futuros en prestación de servicios”.
Las políticas públicas de vivienda son una de las claves para el desarrollo urbano de Centroamérica: actualmente el 30% de la población reside en asentamientos informales.
Reacción
“Para hacer frente a la rápida urbanización de Centroamérica es clave plantearse qué implica para el desarrollo de las ciudades y qué tipo de políticas hay que seguir para beneficiarse de flujos demográficos”, señaló Humberto López, director del Banco Mundial para CA.
“Una mayor urbanización trae asociada una serie de oportunidades en lo referente a la provisión de servicios sociales a la población y a la competitividad del país vía los efectos de aglomeración económica. No podemos ignorar que viene asociada a la provisión de una vivienda digna a toda la población”.