27/12/2025
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El dinero regresa a los bonos, bolsas y monedas de los países emergentes

  • Actualizado: 28 mayo 2014 /

Después de un tiempo de vacas flacas, los mercados emergentes se preparan para la llegada de una nueva oleada de inversiones.

Nueva York, Estados Unidos.

La irregularidad de los prin­cipales índices bursátiles y la es­casa rentabilidad de los bonos en Estados Unidos, Europa y Japón están haciendo que el dinero de los inversionistas llegue a rau­dales a mercados como Brasil y Sudáfrica, que hasta hace poco habían sido castigados.

Los ren­dimientos de los bonos sobera­nos de EE.UU. y Alemania al­canzaron el miércoles su menor nivel en lo que va del año ante señales de un débil crecimiento de la economía occidental.

Numerosos inversionistas concentran sus apuestas en lu­gares como India e Indonesia, donde el crecimiento es robus­to, se empiezan a adoptar refor­mas económicas y líderes con una agenda favorable a las empresas están accediendo al poder.

Otros países también han exhibido un buen desempeño, a pesar de que el cambio sigue siendo más una esperanza que una realidad. Un golpe de estado en Tailandia, uno de los mercados de mejor desem­peño en Asia este año, casi ni in­mutó a los capitales.

La rapidez con la que los in­versionistas parecen haber olvi­dado las pérdidas de hasta 30% sufridas en algunos mercados ha sido sorprendente. Los fon­dos mutuos y los fondos que co­tizan en bolsa dedicados a los mercados emergentes recibieron US$13.200 millones entre abril y el 26 de mayo, según datos reco­pilados por EPFR Global.

Se trata del mayor aumento en dos meses desde febrero y marzo de 2013 y tiene lugar después de 10 meses consecutivos de salidas netas.

“Todos los activos que fue­ron vapuleados el año pasado y en enero están volviendo a la vida”, dice Angus Halkett, gestor de deuda de mercados emergen­tes en Stone Harbor Investment Partners, que administra cerca de US$62.500 millones en acti­vos. “Se parece a inicios de 2013, cuando todo andaba bien. Y lue­go vimos cuán rápido se evaporó ese sentimiento”.

Algunos de los mercados de mejor desempeño este año son los llamados “frágiles cinco” —Bra­sil, India, Indonesia, Sudáfrica y Turquía—, en alusión a los países que son considerados particular­mente vulnerables al fin de un pe­ríodo de estímulo gigantesco pro­visto por los bancos centrales de las economías desarrolladas.

El mercado de India registra un alza de 16% este año debido, principalmente, a la esperanza de que la elección del primer mi­nistro Narendra Modi se traduz­ca en importantes reformas de la economía. Indonesia, en tanto, ha subido 17%, mientras que el principal índice de acciones de la Bolsa de São Paulo acumula un incremento de más de 16% en poco más de dos meses.

El índice bursátil de referencia de mercados emergentes MSCI al­canzó el viernes su nivel más alto desde octubre y registra una su­bida de 3% este año, comparado con un avance de 2,8% del índice de referencia global MSCI.

“Hay una cacería global por obtener mayores rendimientos”, asevera Suvir Mukhi, gestor de portafolio de Income Partners Asset Mana­gement en Hong Kong, que gestio­na US$1.400 millones en activos. Mukhi ha estado aumentando sus posiciones de bonos de China e In­dia en moneda local este año.

Tal búsqueda de retornos ha elevado los precios de los bonos chatarra de EE.UU. y reducido sus rendimientos, que se mueven en la dirección opuesta, a 5,03%, cerca de los niveles más bajos de la historia.

Los bonos de los mercados emergentes parecen atractivos en comparación. La deuda de Brasil a 10 años arroja un rendimiento de 12,4% y la de Sudáfrica de 8,1%.

“Cuando se observan es­tos rendimientos, están enor­memente distorsionados”, se­ñala Gary Herbert, gestor de portafolio y director global de crédito de Brandywine Global Investment Management, que administra US$46.000 millo­nes en activos. “La oportunidad (en los mercados emergentes) es realmente atractiva”.

Las economías emergentes han estado más que conformes de satisfacer la demanda de los in­versionistas y se han embarcado en una ola de emisiones de deuda. Los gobiernos de los países emer­gentes han emitido US$63.000 millones en deuda y se encami­nan a igualar la marca anterior, correspondiente a 2012, según la firma de datos Dealogic.

El in­greso de fondos a las monedas, las acciones y los bonos de los merca­dos emergentes marca un cambio de tendencia frente a la salida de casi US$60.000 millones en capi­tales a comienzos de 2014, resul­tado de las tensiones políticas en Turquía y las preocupaciones de que algunos países habían pasado a depender demasiado de la liqui­dez proveniente del estímulo de los bancos centrales.