28/01/2023
12:56 AM

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Deuda buena versus deuda mala, ¿cómo saber diferenciarlas?

La aportación de valor y generación de dinero para cubrir otras necesidades ayudan a distinguir estos tipos de compromisos que se asumen en la vida.

Tegucigalpa

En alguna etapa de la vida de una persona llega el momento de asumir una deuda, aunque a muchos no les parezca. Aquella obligación que tiene una persona natural o jurídica (empresas) para cumplir sus compromisos de pago por el ejercicio de una actividad económica se le conoce como deuda.

¿Sabía usted que estas obligaciones pueden diferenciarse entre buenas y malas por más extraño que parezca?

Todas aquellas deudas que permiten generar más dinero o cubrir una necesidad inmediata se les considera como una buena deuda.Empero, aquellos compromisos financieros que no aportan valor y solo se hacen por algún gusto suelen ser deudas malas.

A través de un webinar el asesor en materia financiera, Julio Pineda Barahona, explicó las implicaciones que tienen estas obligaciones que contraen las personas, particularmente los adultos al disponer de capacidad adquisitiva.

Salud financiera equilibrada

Claves. Desde hacer un presupuesto mensual, un plan de ahorro, invertir y generar nuevos ingresos son parte de una salud financiera equilibrada, según la Comisión Nacional de Bancos y Seguros.

“¿Para qué sí me puedo endeudar? Lo puedo hacer para todas aquellas cosas que están aportando a mi vida, que me estén generando y que me van a generar más dinero en el futuro como por ejemplo accesorios de trabajo, entre ellos computadora portátil (laptop), una vivienda, comprar algo para revender”, mencionó.

El extécnico y analista del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) agregó que “paralelamente a eso hay deudas que no debemos adquirir porque no son convenientes sacar un préstamo para eso”.

El pago de vacaciones a plazos, la compra de un televisor o de todo lo que no da beneficios en el tiempo cae en esta categoría, indicó.

A veces por mera satisfacción personal se quiere adquirir una pantalla LED de última tecnología y alta definición, aprovechando los “descuentos” en el comercio y hasta se usa la tarjeta de crédito para esa compra, sin embargo, el valor de ese artículo va disminuyendo con el pasar de los meses.

Algo similar pasa con los teléfonos inteligentes o smartphones con la excepción de que si este se obtiene para que sea una herramienta de trabajo termina siendo una buena deuda que se le sacará algún provecho.

Al 30 de noviembre de 2022 se contabilizaron 101,363,354.3 millones de lempiras en préstamos para consumo por parte de la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS), equivalentes al 21.7% del total de estos créditos obtenidos en las 15 instituciones bancarias que operan en el territorio hondureño.

Las estrategias de marketing y el consumismo suelen hacer caer a las personas en adquirir productos que al final no favorecen, contrario a que se compre un bien para fines laborales.

Vida útil y plazo

El también cofundador de Desde Cero Finanzas, una plataforma que ayuda tanto a las personas como a los negocios a administrar mejor su dinero, enfatizó que “hay una relación entre la vida útil versus plazo de préstamo. Para que realmente un crédito sea viable fuera de la parte financiera, pregúntese cuánto tiempo me va a durar ese bien que estoy comprando a través de un préstamo y en cuánto tiempo lo voy a pagar; lo mejor es que ahorremos para que podamos lograr objetivos específicos como viajar”.

“Endeudémonos para las cosas que realmente me estén aportando valor; sacar algo a través de un endeudamiento no está mal, lo malo está en el uso que le estamos dando a ese proceso”, reiteró Pineda Barahona, quien destacó que previo a gestionar un financiamiento se debe saber el nivel de endeudamiento que se tiene sumando todas la cuotas de las deudas pendientes y dividiéndola entre los ingresos personales, si el resultado es menor al 30% la nivelación es estable.

Las buenas deudas también pueden generar perjuicios para las finanzas si hay insolvencia o problemas de pago, por esa razón no se debe de confiar.

Al final la gestión de un endeudamiento depende de manera individual o colectiva porque incluso las malas deudas pueden ser utilizadas para propósitos positivos.

Los préstamos estudiantiles, ya sea para estudios de pregrado o posgrado, son una inversión y, por ende, una buena deuda para los que optan a estos financiamientos.