Tegucigalpa, Honduras.
Los seguros habitacionales están unidos a la compra de viviendas, ya que los bancos ligan todos los préstamos hipotecarios para vivienda a la adquisición de un seguro de “vivienda y líneas aliadas (incendio)”.
Gabriela Gómez Zacapa, gerente técnico de Seguros Atlántida, una de las principales aseguradoras del país, señaló que este tipo de seguro representa el 75% de las pólizas vendidas, pero solo 10% del valor de la cartera total.
Y esto a pesar de que hay nuevas coberturas a raíz de lo que ocurrió en Ciudad del Ángel, donde varias casas se perdieron por haber sido construidas en un terreno no apto. La ejecutiva agregó que en otros países como Colombia se ha venido implementando nuevas coberturas para darle mayor protección a los asegurados.
Es así que el seguro de Incendio y Líneas Aliadas pasó de siete a 10 en sus líneas de cobertura: incendio, explosión, motín, daño malicioso, caída de naves, inundación, huracán, daños por agua, deslizamiento y derrumbes.
Costos
Aunque es a través de los créditos hipotecarios donde se coloca el mayor volumen de seguros, existe la oferta al público con tasas accesibles.
Para una vivienda valorada en un millón de lempiras, la prima puede ser de 3,000 lempiras. Son renovables al año y esa cifra cubre las 10 líneas aliadas. El deducible usualmente en este tipo de seguros solo existe para los riesgos catastróficos (huracán, inundaciones y terremoto).
Un ejemplo: si tengo una casa asegurada por un millón de lempiras y la pierdo totalmente en un terremoto, ¿cuánto va a pagar la compañía de seguros?
“En un caso similar a este, el asegurado deberá pagar un 2% de deducible, es decir 20,000 lempiras, y la compañía le pagará al asegurado el 98%, o sea 980,000 lempiras”, respondió.
Los seguros son aplicables a todo tipo de viviendas. Incluso, hay casos en los que se analizan los casos de viviendas que están en zonas de riesgo. Si se pactan condiciones diferenciadas se puede apoyar al asegurado.
Un producto noble
Si bien las empresas aseguradoras son empresas mercantiles, los productos que ofrecen tienen un amplio sentido social. “Los seguros son nobles. Muchas veces la gente tiene otro concepto, (habla) de los contratos de la letra chiquita, de que las compañías no pagan, pero en realidad si uno se sumerge un poco en lo que es el mercado de seguros, se da cuenta que es un servicio a la sociedad”, principalmente “en momentos de crisis o de eventualidades catastróficas”, dijo la ejecutiva.
“¿Qué pasa si viene una eventualidad y usted perdió su casa por un terremoto? Si no tiene un seguro: se cae la casa y queda con deuda con el banco, pero si tiene un seguro, lo que pasaría es “que la compañía de seguros le pague al beneficiario de esa póliza, que es el banco, y usted quedó liberado de su deuda porque el seguro va a pagar lo que usted debía por esa casa y si hay algún remanente se le paga al asegurado, o sea que es un alivio”, apuntó.
Igual pasa con los seguros de mayor monto, agregó. Por ejemplo, si se tiene un préstamo hipotecario de cinco millones de lempiras a 10 años y se está pagando normalmente, pero al séptimo año el bien (la casa) es destruida totalmente por un incendio.
¿Qué pasa entonces?
“Si fue pérdida total y de los cinco millones usted ya solo debía dos, la compañía de seguros le va a pagar dos al banco y tres a usted. En el caso de que la compañía endose el valor total al banco, este mandará devolver la cantidad que corresponde al cliente. Como ve, el cliente no pierde. El sentido es conocer que (el seguro) es algo obligatorio para su mismo bienestar, para su misma protección, para que no quede con una deuda de un bien que usted no tiene”, destacó.
Mercado en alza
A julio de 2017 se reportaba un crecimiento del 7.5% a nivel nacional. En ese período, las primas se situaban en 5,342 millones de lempiras (4,822 millones en 2016) para una variación nominal de un 10.8% y de un 7.5% sensibilizado con la tasa de inflación.
A nivel centroamericano, a junio de este año, se reportaban 2,584,714.5 millones de dólares en primas. De ellas, el 28% en el mercado de Costa Rica, 27.7% en Panamá, 19.1% en Guatemala, 11.8% en El Salvador, 8.8% en Honduras y 4% en Nicaragua.
Los seguros habitacionales están unidos a la compra de viviendas, ya que los bancos ligan todos los préstamos hipotecarios para vivienda a la adquisición de un seguro de “vivienda y líneas aliadas (incendio)”.
Gabriela Gómez Zacapa, gerente técnico de Seguros Atlántida, una de las principales aseguradoras del país, señaló que este tipo de seguro representa el 75% de las pólizas vendidas, pero solo 10% del valor de la cartera total.
Y esto a pesar de que hay nuevas coberturas a raíz de lo que ocurrió en Ciudad del Ángel, donde varias casas se perdieron por haber sido construidas en un terreno no apto. La ejecutiva agregó que en otros países como Colombia se ha venido implementando nuevas coberturas para darle mayor protección a los asegurados.
Es así que el seguro de Incendio y Líneas Aliadas pasó de siete a 10 en sus líneas de cobertura: incendio, explosión, motín, daño malicioso, caída de naves, inundación, huracán, daños por agua, deslizamiento y derrumbes.
Costos
Aunque es a través de los créditos hipotecarios donde se coloca el mayor volumen de seguros, existe la oferta al público con tasas accesibles.
Para una vivienda valorada en un millón de lempiras, la prima puede ser de 3,000 lempiras. Son renovables al año y esa cifra cubre las 10 líneas aliadas. El deducible usualmente en este tipo de seguros solo existe para los riesgos catastróficos (huracán, inundaciones y terremoto).
Un ejemplo: si tengo una casa asegurada por un millón de lempiras y la pierdo totalmente en un terremoto, ¿cuánto va a pagar la compañía de seguros?
“En un caso similar a este, el asegurado deberá pagar un 2% de deducible, es decir 20,000 lempiras, y la compañía le pagará al asegurado el 98%, o sea 980,000 lempiras”, respondió.
Los seguros son aplicables a todo tipo de viviendas. Incluso, hay casos en los que se analizan los casos de viviendas que están en zonas de riesgo. Si se pactan condiciones diferenciadas se puede apoyar al asegurado.
Un producto noble
Si bien las empresas aseguradoras son empresas mercantiles, los productos que ofrecen tienen un amplio sentido social. “Los seguros son nobles. Muchas veces la gente tiene otro concepto, (habla) de los contratos de la letra chiquita, de que las compañías no pagan, pero en realidad si uno se sumerge un poco en lo que es el mercado de seguros, se da cuenta que es un servicio a la sociedad”, principalmente “en momentos de crisis o de eventualidades catastróficas”, dijo la ejecutiva.
“¿Qué pasa si viene una eventualidad y usted perdió su casa por un terremoto? Si no tiene un seguro: se cae la casa y queda con deuda con el banco, pero si tiene un seguro, lo que pasaría es “que la compañía de seguros le pague al beneficiario de esa póliza, que es el banco, y usted quedó liberado de su deuda porque el seguro va a pagar lo que usted debía por esa casa y si hay algún remanente se le paga al asegurado, o sea que es un alivio”, apuntó.
Igual pasa con los seguros de mayor monto, agregó. Por ejemplo, si se tiene un préstamo hipotecario de cinco millones de lempiras a 10 años y se está pagando normalmente, pero al séptimo año el bien (la casa) es destruida totalmente por un incendio.
¿Qué pasa entonces?
“Si fue pérdida total y de los cinco millones usted ya solo debía dos, la compañía de seguros le va a pagar dos al banco y tres a usted. En el caso de que la compañía endose el valor total al banco, este mandará devolver la cantidad que corresponde al cliente. Como ve, el cliente no pierde. El sentido es conocer que (el seguro) es algo obligatorio para su mismo bienestar, para su misma protección, para que no quede con una deuda de un bien que usted no tiene”, destacó.
Mercado en alza
A julio de 2017 se reportaba un crecimiento del 7.5% a nivel nacional. En ese período, las primas se situaban en 5,342 millones de lempiras (4,822 millones en 2016) para una variación nominal de un 10.8% y de un 7.5% sensibilizado con la tasa de inflación.
A nivel centroamericano, a junio de este año, se reportaban 2,584,714.5 millones de dólares en primas. De ellas, el 28% en el mercado de Costa Rica, 27.7% en Panamá, 19.1% en Guatemala, 11.8% en El Salvador, 8.8% en Honduras y 4% en Nicaragua.