Honduras se perfila como el principal abastecedor mundial de cacao fino para la producción de chocolate gourmet.
Las excelentes características genéticas del cacao fino hondureño fueron certificadas en Francia por un laboratorio especializado en investigaciones agrícolas, ya que el ADN, ácido desoxirribonucleico, de los árboles se origina desde la época de los mayas, explicó el experto Norman Montenegro, coordinador de proyectos de agroindustria de Techno Serve, una organización no gubernamental apoyada por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, Usda.
Techno Serve inició el proyecto en 2005 con la identificación de árboles de cacao fino que pueden producir granos de alta calidad.
Los árboles especiales son reproducidos en viveros para la siembra con pequeños y medianos productores de Jutiapa, Atlántida; Cuyamel y Choloma, en Cortés; Quimistán, Santa Bárbara, y Copán.
Honduras tiene el gran potencial de superar a Venezuela y Ecuador, hasta ahora los únicos exportadores de cacao fino, indicó Montenegro.
Las alta calidad del cacao fino hondureño ha atraído a los más renombrados fabricantes de chocolate gourmet del mundo, como Damori, de Italia; Valrhona, de Francia y Scharffen Berger, de Estados Unidos.
Los presidentes de esas firmas vinieron al país a promover el cultivo de cacao fino y a pactar contratos estables de largo plazo con productores hondureños para tener la seguridad de ser abastecidos de la materia prima.
Los procesadores de chocolate gourmet han establecido una oficina en el país para estar más cerca de los productores de cacao.
Millonaria industria
El cacao fino se caracteriza por su pureza genética y superior aroma y sabor. Producto de estos factores, los fabricantes de chocolate gourmet, mayormente en Francia, Italia, Estados Unidos y Canadá, pagan precios más altos que por el cacao corriente.
Los fabricantes de chocolate gourmet llegan a costear hasta 15 mil dólares por tonelada métrica de cacao fino, mientras que la tonelada de cacao corriente anda entre 750 y mil dólares. Siendo un cultivo diferenciado y destinado hacia un nicho del mercado, el cacao fino no está expuesto a la alta volatilidad en precio que enfrenta el cacao corriente. Techno Serve tiene el objetivo de sembrar unas 10 mil hectáreas en el país para la producción de cacao fino, lo cual representa una industria valorada en 35 millones de dólares en un plazo de diez años. Según los expertos, Honduras es uno de los pocos países en el mundo que cuenta con el material genético certificado como cacao fino y tiene las condiciones agrícolas adecuadas para ese cultivo.
Siembras
Norman Montenegro manifestó que el país está aplicando una nueva tecnología llamada injerto lateral en plantación adulta, que permite acelerar el proceso de siembra para cubrir las áreas de cacao corriente y convertirlas a cacao fino.
Techno Serve espera para este año tener organizados unos 200 productores con cien manzanas de nuevas plantaciones.
Ventas
1. Destinos
En el 2006, el país exportó más de 89 millones de lempiras en productos de cacao corriente, siendo sus principales destinos EUA, España y Centroamérica.
2. Producción
En 1998 la producción de cacao tradicional cayó a 600 mil toneladas y en 2006 subió a mil. Para este año, la meta es llegar a las 1,200 toneladas.
Números
3 millones de lempiras
Invertirá este año el Gobierno en el cultivo de mil hectáreas de cacao fino en La Mosquitia.
16 por ciento anual
Aumenta la demanda mundial de cacao fino, pero el abastecimiento apenas llega a cubrir el 1.5%.
Una bebida popular entre los mayas
El árbol de cacao, Theobroma cacao, tiene sus orígenes en el norte de América del Sur. Los primeros indicios científicos del uso de cacao provienen de Honduras, aproximadamente del año 1100 antes de Cristo. Segun los arqueólogos, el cacao, en forma de bebida fue popularizado en Mesoamérica un poco más tarde por los olmecas, alrededor de 900 aC. La bebida fue popular con los mayas y los aztecas.
De acuerdo a la mitología maya, Kukulkán le dio el cacao a los mayas después de la creación de la humanidad, hecha de maíz, Ixim, por la diosa Xmucané.
Los mayas celebraban un festival anual en abril para honrar al dios del cacao, Ek Chuah, un evento que incluía sacrificios de perros y otros animales con marcas pintadas de chocolate, ofrendas de cacao, plumas, incienso e intercambios de regalos.
Siglos después de los mayas, los aztecas continuaron el gusto por el chocolate maya. Se sabe que el emperador Moctezuma gustaba de beber una taza de éste diluido en agua; una leyenda dice en México que el mismo dios Quetzalcoatl dio a los hombre en sus manos las primeras semillas de cacao, un alimento muy común.