23/05/2024
12:49 AM

Roger Rojas revela cómo su hermano le salvó la vida y el dolor por su retiro

El exdelantero hondureño cuenta porqué tuvo que dejar el fútbol y lo difícil que ha sido el proceso de su retiro.

Costa Rica.

Febrero de 2023 fue una fecha durísima para la vida de Roger Rojas, que tuvo que hacerle un alto al fútbol a sus 32 años de edad estando en la primera división de Costa Rica.

Al inicio del anuncio del retiro el delantero catracho no contó lo que estaba pasando con su despedida dejando sorprendido al balompié centroamericano, sobre todo al hondureño en el que festejó títulos ligueros con Olimpia.

No obstante, un año después de anunciar su adiós, Roger Rojas reveló que le detectaron una anomalía en sus riñones del que sufrió un proceso doloroso para recuperarse.

En marzo de 2024 el ‘Ro-Ro‘ recibió un gran regalo que le cambió la vida. Luis Rojas, su hermano, le donó un riñón, al que le agradeció su tremendo gesto que le salvó la vida. Tras un mes de la operación del trasplante, Roger Rojas rompió el silencio sobre todo lo que sufrió con su enfermedad.

En EXCLUSIVA con Diario La Prensa contó lo doloroso que fue retirarse, del cómo se enteró de su padecimiento y el mensaje entre lágrimas que le manda a los pacientes renales de Honduras y del mundo entero.

Roger Rojas asegura que ha sufrido por tener que retirarse del fútbol.

Charla con Diario La Prensa

¿Cómo se enteró de su enfermedad?

Fue el año pasado (2023), estaba con mi esposa en una cita para revisar lo exámenes que me hacía siempre, cuando el doctor me dice: Roger, creo que tiene que parar, mi recomendación es que no siga más, sus dos riñones no le están trabajando al 100%. Yo como doctor y liguista le recomiendo que pare, tiene que hacerse un trasplante. Sí fue impactante, no lo puedo negar que duele, porque de un día para otro que te digan “no más”, pero tuve la fortaleza espiritual y mental de que algún momento podía pasar eso porque a mí en Colombia se me detectó la enfermedad, pero no estaba delicado, estaba bien dentro de todo, me dijeron que me cuidara, que podía jugar perfectamente un año en Cartaginés sin ninguna complicación, jugué en Sporting (San José) sin tener ningún síntoma, nada.

Luego cuando llegué a Puntarenas me di cuenta que mis riñones no estaban trabajando bien, no estaban funcionando. Le dije a mi esposa: amor, ya Dios decidió por nosotros, no estemos en contra de él, hay que ser fuertes porque Dios me preparó anímicamente, siempre me dio una posibilidad positiva, la sigo teniendo, me fortaleció esa parte que tal vez no conocía de mía, la afronté con humildad y dije: Dios, si tú quieres esto lo acepto y vamos a darle para adelante, sé que todo va a estar bien. El doctor me explicó lo que seguía y sí, gracias a Dios pudimos pasar esa etapa que fue dura, fue difícil, porque el siguiente día había que levantarme, ir a entrenar, el siguiente igual. Yo le decía a mi esposa: no es lo mismo decirlo que ya vivirlo, lo viví, fue difícil, no lo puedo negar.

El hondureño rompióa llorar cuando contó la enfermedad que lo obligó a dejar el fútbol.

¿Cómo se manifestaba físicamente en la capacidad que no ibas a seguir jugando, sentía cansancio y el cuerpo no le respondía al alto nivel?

En Puntarenas hice una pretemporada muy buena. O sea, tenía esa ilusión que me iba a ir bien, porque de las pretemporadas que he hecho en los equipos, creo que hice una increíble pretemporada, hice un montón de goles en los amistosos. Bueno, yo jamás había hecho muchos goles en una pretemporada, lo disfruté de manera increíble sin saber que iba mi última. Por eso te digo que la vida te cambia de un día para otro, uno no lo creo, pero, cuando llegaba a mi casa estaba más cansado, me sentía mal, pero decía que si llegaba más cansado de lo normal era porque estaba más caliente, Puntarenas es súper caliente, es como Nacaome, tipo San Lorenzo, súper caliente, eran temperatura de 40, 38 grados, mucho calor.

Yo decía que era por el calor, el clima que me estoy sintiendo cansado, pero era la enfermedad que iba avanzando, gracias a Dios lo pude detectar a tiempo, siempre fui responsable con mi salud, jamás quise exponerme, siempre hablaba con los doctores y ellos me dijeron que podía jugar, siempre y cuando no se le eleve la creatinina. Y bueno, ya cuando me hice esos exámenes en enero, no recuerdo fecha, el doctor me dijo que no en febrero, tenía elevada la creatinina. Entonces, lo mejor era parar, no exponerme al sol, a la deshidratación y luego seguimos con el proceso, mediante eso tuve que parar.

En condiciones normales a los futbolistas les duele el retiro, ¿cómo ha sido para ti?

‘Ro-Ro‘ vive agradecido con el gran gesto de su hermano Luis Rojas.

Para ser sincero hoy escuché una conferencia de un psicólogo deportivo a unos entrenadores de Iberoamérica en el cual estoy metido para seguir aprendiendo y tocó un tema. ¿Qué dijo? El jugador cuando se retira pasa un luto, ese luto cuesta pasar la página, fue difícil, cuesta mucho. Imagínese que le digan: Roger, no puede seguir jugando, venga aquí, sea parte de un cuerpo técnico. Yo iba, me ponía tenis y dije que no me iba a volver a poner tacos hasta el día que vuelva a jugar, yo siempre pensando en eso. Bueno, fui e imagínate que de una te pongan en el cuerpo técnico. Si yo le pongo mente positiva sigo siendo parte del fútbol, de un equipo. El haber estado con el profe Segura y Diego (Vázquez), ahí pasé el luto, bendito Dios que así pasó. Hoy te puedo decir que lo extraño, no puedo ser hipócrita ni mentiroso, me hace falta, a veces me pongo a jugar con mi hijo, te puedo decir que pasé ese luto, pero puede que no, que me falta más tiempo, el tiempo me lo irá diciendo.

Yo comparto lo que dijo él: que uno ve los verdaderos amigos, cuando pasan estas cosas, cuando uno ya se retira, pero no sé si comparar con otro, pero yo en el proceso de esta enfermedad sentí mucha solidaridad, oración. Cuando te digo de solidaridad, es una palabra de aliento, no es lo material, para mí un gesto de solidaridad es: ¿cómo te va hermanito? Hoy por hoy, les diré en esta entrevista, con todo respeto, que fuiste uno de esos, no olvido, ahí estaba mi mensaje, jamás me preguntaste que tenía, en esta entrevista te digo, te agradezco mucho, cuando terminaba de hablar con vos le decía a mi esposa: él me da palabras de aliento, yo conozco muchas personas que le agradezco de mandarme un mensaje, porque para mí fue bonito, hoy no quiero obviarlo, quiero resaltarlo, Dios me puso muchas personas que me dieron ánimo, para darme apoyo.

El gesto de Luis Rojas significó mucho para ti, él vive dentro de ti, ¿cómo fue esa experiencia?

Cuando el doctor me dice que para yo estar bien y poder recuperarme, tengo que hacerme un trasplante de riñón de un donante vivo o un cadáver, me explicaron el proceso que una persona que sea compatible conmigo puede ser un posible donante y me preguntaron ¿de qué tipo de sangre era? Les dije que mi esposa estaba dispuesta a donarme su riñón, el doctor me dijo que sí, que era buena opción, pero que si tenía un hermano, que mis papás estaban vivos, hágales exámenes, porque aquí en el hospital México hacemos trasplantes, si usted consigue donante el proceso es más rápido, no quiere decir que dura dos meses, lleva su tiempo, proceso, pero si tiene búsquelo. Me dijeron que buscara un familiar directo, recuerdo que salimos con el doctor, hablamos con mi esposa, le comenté lo que había pasado con el doctor, lo que seguía. Mi doctor me dijo que si había un familiar directo, que las probabilidades de que todo salga bien eran mejores. Los porcentajes de que un hermano, mamá o papá le donen un riñón a una persona que está padeciendo de sus riñones es exitosa.

El exjugador hondureño trata de sonreír ante las adversidades.

Entonces, mi papá cuando fue la llamada hablaron con mi hermano y como a las dos horas Luis Roberto me está llamando y me dice: Roger, ¿cómo estás? ¿Cómo te sentís? Yo estoy bien, entre todo bien, positivo. Luego me dice: mirá Roger, hablé con mis papás, quiero decirte que no busques a nadie, no quiero que “Mimi” (esposa) done tu riñón, porque te digo ese riñón es el mío, te lo voy a donar, Dios me trajo a este mundo con un propósito, me preguntaba cuál era, ya lo entendí, decime que tengo qué hacer. Ese día colgué, le di gracias a Dios, un riñón no te lo encontras en una pulpería, en un supermercado, en ninguna tienda. Que tu hermano te diga eso, todavía tengo esa sensación cuando me lo dijo. Luego hablé con el doctor, le dije que mi hermano se ofreció y él me dijo: Roger, ahora le toca a usted la parte de migración, tiene que sacarle residencia, no se puede venir y ya, recuerde que usted es extranjero, tiene que ser regulado por el Seguro Social. Nosotros hicimos todo el trámite, le sacamos residencia, todo salió bien, la operación fue éxito.

Nadie hace esto si la persona no ha hecho méritos en la vida

Mucha gente me ha dicho eso (entre lágrimas). ¿Qué te digo? Soy bendecido, hermano.

Mensaje de apoyo de Roger Rojas

Algo que quisiera resaltar es que muchas personas me han escrito sobre mi problema de salud, a personas les he dado esperanzas que para Dios no hay nada imposible, Dios me dio una nueva oportunidad para dar testimonio, las bendiciones no pueden estar ocultas, hay que contarla, hay que contarlas. Este mensaje es para todos los pacientes renales de Honduras y el mundo entero, hay que ser perseverantes, hay que ser constantes en el procedimientos con lo que nos digan los doctores, siempre hay angelitos que nos sorprenden y nos cambian la vida.