La llegada de Neymar marca un punto de inflexión en la historia moderna del Barcelona. El joven talento brasileño representa un importante golpe de timón con el que el presidente Sandro Rosell ha decidido cambiar la ruta de los últimos años.
La competencia en Europa es demasiado exigente, y cuando no se gana nada es más difícil tener la paciencia necesaria para esperar a que los jóvenes de la cantera den un paso al frente. En pocas palabras, si Neymar se hubiera ido al Real Madrid, en Barcelona se hablaría del enésimo galáctico de Florentino Pérez.
¿Pero qué significa el término galáctico? En la primera década del nuevo siglo, el presidente del Madrid decidió dar una dimensión mundial al equipo que los expertos habían votado como “el mejor del siglo XX”.
Durante su primer mandato (2000-2006) llegaron futbolistas como Figo, Ronaldo, Zidane y Beckham, por lo que fue normal destituir a un técnico como Vicente Del Bosque, ganador de dos Champions League, habida cuenta de que no era fotogénico.
Tras retomar el poder en 2009, Florentino volvió a tirar de su chequera para asegurarse los servicios de Cristiano Ronaldo, Kakà y Benzema en el campo y, sobretodo, de José Mourinho en el banquillo.
Las críticas de los detractores, tanto en la capital como en la orilla del Mediterráneo, fueron unánimes y despiadadas. Además de ser un modelo de insostenibilidad desde el punto de vista financiero, el Real Madrid de los galácticos era incompatible con un proyecto a largo plazo, pues cerraba las puertas del primer equipo a los jóvenes de la fábrica.
En el momento de adquirir un jugador, se valoraba más las camisetas que iba a vender que su aportación al primer equipo. Hoy, nadie duda de las capacidades técnicas de Neymar, pero no se puede negar que su llegada al Barcelona procedente del Santos represente un gran paso adelante desde el punto de vista del marketing.
Porque si Cristiano Ronaldo es ‘CR7′, el brasileño es ‘Neymar jr’, que además de su nombre también es su marca personal. “Gracias a Neymar el Barcelona abre una importante brecha en el mercado brasileño y en el global”, braman las trompetas.
El considerado mayor fenómeno mediático del mundo puede provocar la salida de Cristian Tello, que juega en la misma posición que el brasileño, igual que la llegada, hace dos años, de Cesc Fàbregas, ha mermado la progresión de Thiago Alcántara, que muy probablemente se marche de Cataluña.
Además, también está por ver si tácticamente admite compatibilidades con Lionel Messi. En Barcelona, muchos habrían contratado antes a un defensa de talla mundial o a un portero que haga olvidar a Víctor Valdés.
Por lo tanto: gusta a las televisiones, vende camisetas alrededor del mundo, es una gran incógnita en el plano táctico, no todos le ven como una prioridad, además de casar muy poco con la política de cantera. Por todos estos motivos, no es una herejía afirmar que Neymar es el fichaje galáctico del Barcelona.
Tomado del diario ilCatenaccio.es