Al parecer, el entrenador portugués José Mourinho no quiere moverse de su puesto en el Real Madrid, con el cual tiene contrato por tres años más. Aunque difícilmente sea porque no le llegan ofertas, ya que la última de ellas ha sido por un monto descomunal.
El Anzhi de Rusia, el club de moda en la nación más extensa del mundo, se mostró dispuesto a pagarle 25 millones de euros netos (el equivalente a US$ 35.127.500) por temporada. Pero el lusitano ni siquiera aceptó sentarse a negociar con el propietario de la institución de la ciudad de Majachkalá, capital de la república rusa de Daguestán.
El acercamiento tuvo lugar antes del final de la última temporada, durante febrero y marzo, cuando no estaba claro si 'Mou' iba a continuar en Real Madrid. En ese momento Kerimov ya había iniciado la construcción del nuevo Anzhi, y pretendía que su piedra angular fuera el laureado director técnico.
Pero el portugués ni siquiera lo pensó, a pesar de que el haber aceptado ese ofrecimiento lo hubiera convertido no ya en el coach mejor pagado del mundo en la actualidad, sino también en el entrenador con el mayor sueldo de la historia del fútbol. Y además hubiese tenido carta blanca para armar un equipo a su antojo, como ya le ocurrió en el Chelsea.
Una de las sorpresas que tenía preparadas el archimillonario Kerimov era la de Cristiano Ronaldo, ya que su proyecto abarcaba la intención de tentar al jugador y al Madrid para llevarse al ganador de la Bota de Oro al Cáucaso. Un sueño imposible, al menos por ahora.
Sin embargo el objetivo no terminaba ahí, ya que el Anzhi pretendía poner al servicio de Mourinho una constelación de estrellas. Entre ellas el brasileño Dani Alves, al que hace pocas semanas le ofreció 15 millones de euros (21 millones de dólares) por año; su compatriota Neymar, por el que también han preguntado; y el serbio del Manchester United Nemanja Vidic, el último que suena para la defensa... Todo además de los ya fichados Samuel Eto'o y Roberto Carlos.
Por su parte, el Manchester City hizo otro movimiento con el entorno de Mourinho -también con Ronaldo, para el que tenía destinados casi US$ 239 millones para presentarle una oferta al Madrid- para hacerle llegar una oferta de 28 millones de dólares por temporada.
Esta movida se produjo cuando el equipo del jeque de Abu Dhabi, Mansour bin Zayed Al Nahyan, aún no tenía asegurada su participación en la Champions League de esta temporada. Pero 'Mou', como con el Anzhi, agradeció el ofrecimiento y lo dejó pasar.
A su vez el presidente del Besiktas turco, el también multimillonario Yildirim Demiroren, fue más allá y le puso sobre la mesa un cheque en blanco. Esto apoyado en la excelente relación que Demiroren mantiene con Jorge Mendes, representante del entrenador portugués. Aunque la contestación fue la misma que hasta ahora: 'muchas gracias, pero mi futuro inmediato está en el Real Madrid'.