Melvin Valladares solamente jugó el 36% de todos los partidos disputados por Motagua en la primera vuelta, un rendimiento pobre para un futbolista que fue seleccionado nacional en la era de Reinaldo Rueda.
El atacante confiesa que se sentía defraudado en la banca, cuando era marginado por el extécnico azul, José Pepe Treviño.
“La verdad es que ahora tenía muchas ganas de jugar porque me pasé casi toda la vuelta pasada sin tener participación y estar parado por tanto tiempo es difícil para un jugador, no te hace ningún bien”, dijo el ex-Valencia, que se alista para otra batalla durísima en Santa Rosa de Copán, mañana contra el Deportes Savio.
Valladares estuvo en cinco encuentros de la primera vuelta, pero no logró ser constante y lentamente fue perdiendo la participación.
“En lo personal siempre traté de hacer lo que el técnico me pedía, independientemente de que jugara o no. Pepe Treviño sabrá por qué tomaba sus decisiones, pero a mi forma de pensar hicimos nuestro mejor trabajo cuando él estuvo en el banquillo; aunque las cosas no salieron como él deseaba”.
Ahora, la realidad del polifuncional jugador es diferente. El nuevo técnico azul, Reynaldo Clavasquín, lo renovó y, hasta el momento, no ha defraudado. “Siento mucho compromiso por la institución y quiero de cierta manera hacer lo que no hice. Hay que demostrar que acá queremos estar en una final”.
Sobre la respuesta que ha mostrado Motagua en los últimos dos encuentros, explicó que “lo tomo como un esfuerzo colectivo, de todo el grupo y hay que pensar en mantener ese ritmo en las últimas fechas”.