Emanuel Ginóbili tiene dos problemas en el mundial de basquetbol: los rivales camino al podio y tener que madrugar.
Argentina-Nueva Zelanda abre hoy la nueva ronda del mundial de baloncesto que a partir de ahora tendrá como escenario a esta ciudad, incluyendo la final del 3 de setiembre.
Ginóbili, figura de Argentina, cuando salió subcampeón mundial en 2002 y campeón olímpico en 2004, dejó en claro que los Tall blacks son los rivales menos deseados para su equipo.
“Son muy, pero muy peligrosos, sobre todo si tienen una noche inspirada desde lejos”, dijo el escolta de los Spurs de San Antonio.
“Tiran muchos más triples que dobles, cosa que es poco usual hoy en día”.
Pero para Ginóbili, “lo peor es que tengo que madrugar, algo que no me gusta, ya que me cambia toda la rutina. Va a ser duro levantarme temprano, desayunar y estar en el estadio a eso de las nueve de la mañana”.
Ginóbili está acostumbrado a la rutina de la NBA, donde los partidos se disputan por la noche.
Si bien es el cerebro indiscutido del equipo, “Manu” Ginóbili no ha tenido necesidad de gastar su físico más de la cuenta: Francia, Líbano, Nigeria y Venezuela resultaron rivales accesibles en el grupo, y en todo caso, cuando hubo que trabajar más de la cuenta como ante Serbia y Montenegro, aparecen manos solidarias desde el banco.
“Somos un equipo compacto, en el que si bien hay titulares y suplentes, esa diferencia casi ni se nota”, dijo Emanuel, quien metió 70 puntos en la primera ronda, contra los 79 de Luis Scola, el principal anotador argentino.
“La llave al éxito de Argentina es el trabajo en equipo”, dijo Ginóbili. “Si voy al banco después de 10 minutos, quiero que mi reemplazante tenga éxito”.
El técnico Sergio Hernández, quien usó a Ginóbili con moderación contra algunos equipos más débiles, dijo que se trata de un jugador “totalmente desinteresado”.
“Si lo saco y las cosas salen bien, él no se fija en dejar a otros compañeros más tiempo”, destacó Hernández. “Ginóbili no tiene ningún ego y sólo busca el éxito del equipo”.
Scola, ala-pivote del Taú Cerámica, dijo que Argentina es un equipo “consolidado, que está preparado para ganar jugando bien y para hacerlo jugando mal”.
“La unión del grupo nos hace cada vez más fuertes, sin importar las individualidades”, agregó. Para Walter Herrmann, uno de los que hace estragos cuando entra desde el banco, “las etapas que vienen las imagino durísimas. Nosotros estamos mejorando mucho, pero la mejoría quedará demostrada frente a rivales mucho más fuertes de los que tuvimos hasta ahora”, agregó.
Hoy
Argentina vsr Nueva Z.
Turquía vsr Eslovenia
España vsr Serbia
Italia vsr Lituania