20/05/2024
11:02 PM

Fútbol hondureño: hay talento pero con deficiente formación

Los jóvenes hondureños cuentan con una genética envidiable, pero necesitan más adiestramiento en la infancia, según expertos.

Puerto Cortés, Honduras.

Todos los días, Arón Moisés Barrios Arzú (de 16 años) tiene presente en su mente vestir algún día la camisa del Chivas del Gualadajara de México. Jugar en el Rebaño Sagrado es su mayor sueño.

Para lograrlo, el joven oriundo de Nueva Armenia, Atlántida, inició su travesía hace cinco meses, cuando se fue de la casa de sus padres a regañadientes hacia San Pedro Sula a perfeccionar su talento en la liga Intermedia Copantl con Platense Jr.

Barrios juega como delantero centro y trabaja en la perfección de la definición con base en técnica y mucha fuerza en el ataque. Entrena de lunes a viernes y los sábados juega en la liga Intermedia Sampedrana (cuarta división).

El oriundo de Nueva Armenia sabe que tiene condiciones para lograrlo: posee la edad idónea, la altura (1.90 metros), la resistencia y sobre todo el talento natural que tanto buscan los ojeadores de los principales clubes de Honduras y el exterior.

Es así es como Ricardo “Charly” Zúniga, entrenador y reconocido formador de jugadores en la costa norte, hace cinco meses puso sus ojos en el joven.

Charly explicó a Mi Finde que así como Barrios Arzú, en Honduras se halla una constelación de jóvenes que reúnen las condiciones necesarias para ser futbolistas de élite mundial, pero que debido a muchos factores, ya sean logísticos, de adiestramiento y psicológicos, se pierden muchas joyas que estarían hoy en día resaltando el nombre de Honduras en el plano internacional.

Foto: La Prensa

Los clubes de reservas del norte cuentan con muchas opciones para reclutar talento en la región.
Zúniga considera que estas cuestiones se deben a la falta de formación a temprana edad. “Uno de los problemas que ha tenido el fútbol hondureño es el proceso de formación, ya que no hay suficientes ligas menores, no hay técnicos, los jugadores se van formando a lo “silvestre” (empíricamente). Se forma con el equipo de aldea saliendo a competir con otra aldea sin ningún adiestramiento profesional”, explicó.

Esta situación repercute directamente en los jóvenes cuando ya llegan a los 15 años, puesto que a pesar de que tengan las condiciones para tener éxito el menor se saltó la parte del aprendizaje en la infancia -de los seis a los trece años- donde los niños son una esponja para captar todo, añadió.

Pero aun así, el cazatalentos considera que Honduras tiene mucha riqueza futbolística, especialmente en la zona norte, que comprende los departamentos de Cortés, Atlántida y Colón.

“El país tiene muchas zonas futboleras, pero considero que la zona norte-litoral es el lugar donde se concentra la mayor cantidad de talentos, debido a que predomina la raza garífuna y, además, es donde hay más acceso a canchas.

Otros factores

Para el entrenador y pedagogo Carlos Ramón Tábora, quien es reconocido por haber dirigido a muchas selecciones menores catrachas, donde cosechó triunfos como dos campeonatos centroamericanos a nivel Sub-21, un campeonato Sub-15 a nivel de Concacaf, entre otros, existen cinco factores más por los que Honduras es un oasis de diamantes en bruto de jugadores.

El primero es que el fútbol es una pasión para todos sus pobladores desde temprana edad. “Los niños crecen viendo en la televisión mucho fútbol local e internacional, observando a sus referentes, como un día lo fueron David Suazo y Carlos Pavón o como son hoy en día Antony “Choco” Lozano y Alberth Elis”, detalló.

El segundo es el talento y el acceso a equipos de primera división, ya que todos los clubes cuentan con reservas especiales. “Antes, la forma de escoger a los nuevos jugadores era de forma empírica, ahora hay un canal que se llama reservas especiales, por eso podemos encontrar una gran cantidad de nuevas promesas, como Edwin Rodríguez, Wesly Decas, Denil Maldonado, entre otros.

Foto: La Prensa

El litoral es la zona que más produce jugadores profesionales.
El tercero es que el fútbol es un canal social y de crecimiento económico para que nuestros jóvenes talentosos se desarrollen.

Tábora relató que el balompié juvenil inició su ascenso en Honduras a partir del 2000, cuando la Federación Internacional de Fútbol Asociado (Fifa) arrancó a nivel mundial la potenciación del trabajo a nivel juvenil con la organización de mundiales juveniles cada dos años.

El penúltimo argumento es que Honduras cuenta con muchos espacios para la práctica del deporte, especialmente en la zona norte y el litoral atlántico.

Y el último, y uno de los más importantes, es el biotipo del deportista hondureño. Los futbolistas catrachos cuentan con la velocidad, fuerza, potencia y la adaptabilidad que se necesita.

Sin embargo, considera que al jugador nacional le falta dar el paso más importante para poder lograr el zenit de su carrera, ese escalón no lo puede sobrepasar, ya que no se ha desarrollado en el plano emocional. “En el país hay talento, capacidad técnica, pero hemos fallado en trabajo psicológico con los jóvenes, por lo tanto a los niños tenemos que empezar a desarrollar la inteligencia emocional para cuando llegue el momento de pasar al plano internacional.

El exseleccionador cree que la falta de inteligencia emocional es la razón por la que México, gigante de Concacaf, supera a Honduras en el plano internacional.

Combinación de razas es la clave

Foto: La Prensa

Los clubes de la Liga Nacional han puesto sus ojos en el litoral, como el Olimpia, que ya anunció la creación de un centro de formación.
Es indiscutible la capacidad que tiene Honduras para producir talento en gran escala. Para el preparador físico del club deportivo Vida, Leonel Flores, quien además ha laborado para varios clubes en la Liga Nacional y selecciones menores y mayores de Honduras, la clave para que Honduras sobresalga, en comparación a otros países de la región centroamericana, es la combinación de razas que hay especialmente en el norte de la nación.

“El jugador catracho es talentoso por naturaleza, nace con dotes que buscan los ojeadores. En la costa es donde hay más jóvenes talentosos, pues impera la raza afrodescendiente y mulatos (mestizos cruzados con africanos). Esta conjugación, por lo tanto, crea un biotipo de jugador fuerte, resistente y rápido”, explicó.

Debido a estos hallazgos, los clubes hondureños como el Olimpia han puesto sus ojos en esta región, indicó Flores.

Algunos futbolistas que han salido del litoral:

1. Wilson Palacios nació en La Ceiba y jugó en Olimpia y varios equipos en Inglaterra.

2. Carlos Pavón nació en El Progreso, Yoro, jugó en México, España, Italia, entre otros.

3. Julio César “Rambo” de León, nació en Puerto Cortés y jugó en Italia, Uruguay, México, entre otros.

4. Alberth Elis nació en San Pedro Sula y actualmente es jugador del Boavista de Portugal y titular en la Selección.

5. David Suazo nació en San Pedro Sula y brilló en el Cagliari e Inter de Milán en Italia.

6. Antony “Choco” Lozano, nació en Yoro y juega como centro delantero en el Cádiz de España.