Río de Janeiro, Brasil.

El delantero brasileño Fred, ídolo del Fluminense, colgó las botas este sábado a los 38 años de edad en un Maracaná a reventar que se dejó la garganta para despedir a su “eterno 9” en una fiesta memorable.

”Prometí en casa que no a iba a llorar porque ya lloré demasiado. Tengo que conseguir expresar un poco la gratitud que siento por todo lo que hizo este grupo, esta hinchada.... Es el club más humano que conocí en toda mi vida”, declaró el ariete con la voz entrecortada, tras la victoria por 2-1 ante Ceará.

Frederico Chaves Guedes, mejor conocido como Fred, ha puesto punto final a una exitosa carrera de dos décadas por motivos de salud. El experimentado goleador sufre diplopía, un problema de “visión doble” que le ha obligado a adelantar su retirada.

La hinchada y la directiva del Tricolor Carioca se han volcado para que el adiós de su histórico capitán fuera inolvidable. Los homenajes se sucedieron antes, durante y después del partido de este sábado de la 16ª jornada del Campeonato Brasileño.

No faltaron las bengalas, los mosaicos espectaculares, los cánticos y las caretas con el rostro de Fred que coparon las gradas del feudo carioca.

El momento álgido llegó en el minuto 75 del encuentro, cuando Fred saltó al césped por última vez, con los ojos llorosos, para sustituir al delantero argentino Germán Cano. Con el pitido final, todos sus compañeros se fueron directos a abrazarle.

“Quiero agradecer a todos los tricolores y decirles que siempre llevaré esta camiseta tatuada en mi cuerpo. No me esperaba todo esto, no me lo merezco, porque si analizamos lo que ellos hicieron por mí, tengo una deuda eterna”, confesó el ariete, que al final no pudo contener las lágrimas.

Trayectoria

Fred ha marcado en su carrera 417 goles, casi la mitad de ellos con la elástica del ‘Flu’ (199).

Es el segundo mayor goleador de la historia del Campeonato Brasileño y el número uno desde que se adoptó el actual formato de puntos corridos (158).

También es el máximo artillero de la Copa de Brasil (37) y el tercero entre los brasileños de la Copa Libertadores (25).

Números de estrella para este portentoso atacante que dio sus primeros pasos en 2003, en el América Mineiro. Allí permaneció apenas una temporada para poner rumbo a uno de los grandes equipos brasileños, el Cruzeiro.

Pronto llamó la atención en Europa. Su destino fue el Olympique de Lyon, que le fichó en 2005. Allí coincidió con un joven Karim Benzema, hoy estrella del Real Madrid.

Conquistó tres ligas consecutivas y una Copa de Francia con el conjunto galo. Esa fue su única -y brillante- experiencia en el fútbol europeo.

Después volvió a Brasil para comenzar su matrimonio con el Fluminense. Entre medias volvió a defender a Cruzeiro y a su máximo rival, el Atlético Mineiro. Siempre fusilando las redes.

Pero su mayor idilio fue con el ‘Flu’, con el que ganó dos Campeonatos Brasileños en 2010 y 2012, año en el que además fue el máximo goleador de la competición, como haría posteriormente en 2014 y 2016.

Sus 199 goles con la camiseta de la escuadra carioca le convierten además en el segundo máximo goleador de todos los tiempos del club de Río de Janeiro, por detrás apenas de Waldo (319).

Con la selección jugó los mundiales de Alemania 2006 y Brasil 2014, el del 1-7 en semifinales contra Alemania. Un duro final para un jugador que antes había se había proclamado campeón de la Copa América 2007 y la Copa Confederaciones 2013, tras derrotar a España.

Todo un multicampeón que se despide entre el cariño de jugadores, clubes y aficionados del país del fútbol.