El centrocampista del Real Madrid, Federico Valverde, llegó este martes a Uruguay para sumarse a los entrenamientos de la selección nacional de cara a la próxima Copa del Mundo, un torneo que encara con la máxima ilusión y con el objetivo claro de "levantar el trofeo".
"Siempre estoy ilusionado con levantar el trofeo. Es lo que más quiere uno, lo que siempre soñó de chiquito: jugar en la selección y levantar la Copa del Mundo", afirmó Valverde ante los medios de comunicación en el aeropuerto, aunque pidió cautela y abogó por ir "paso a paso".
El jugador madridista, que asume los galones como uno de los capitanes del equipo dirigido por Marcelo Bielsa, reconoció sentirse "un referente" dentro del vestuario.
Subrayó la importancia de mantener la unión del grupo y aseguró que el plantel buscará igualar la histórica actuación de Sudáfrica 2010, cuando Uruguay llegó hasta las semifinales y quedó cuarto.
"Nosotros crecimos con esa imagen y nos encantaría poder igualarlo, que el Uruguay se sienta orgulloso", apuntó, destacando la "presión linda" que representa defender la camiseta nacional.
Habla sobre la pelea con Tchouaméni
Consultado sobre su momento futbolístico y el sonado episodio extradeportivo en el que se vio envuelto con su compañero Aurélien Tchouaméni, el centrocampista se mostró entero y agradecido por el entorno merengue.
"Me siento muy bien. Tuve el respaldo y el cariño de todos los aficionados del Real Madrid y también del club. Hay veces que hay que pasar por estos mini obstáculos dentro del fútbol y de la vida para aprender a crecer y madurar", reflexionó Valverde, quien confía en que esta experiencia le ayudará a "ser un mejor capitán en los próximos años".
Fede Valverde, sobre la pelea con Tchouaméni: "Tuve el respaldo de mucha gente y el cariño de todos los aficionados del Real Madrid. También del club. Esto me va a hacer ser un mejor capitán del Real Madrid".
— Albert Ortega (@AlbertOrtegaES1) May 27, 2026
(Vía @CarveDeportiva). pic.twitter.com/7DMFHIg9Lv
En el plano estrictamente deportivo, el jugador uruguayo lamentó la no convocatoria de su compañero y amigo Nahitan Nández para la cita mundialista. "Triste por él. Llevamos muchos años jugando juntos y sé por el momento que está pasando, pero hay que respetar lo que dice el entrenador", señaló.
Ante la baja de Nández, se abre la posibilidad de que Bielsa lo utilice como lateral derecho, una posición que ha ocupado ocasionalmente en su club.
Al respecto, Valverde mostró plena disposición: "Yo lo acepto, obvio. El entrenador es el que manda y uno siempre sueña con estar entre los once titulares. Estoy disponible para lo que necesite".
El centrocampista valoró positivamente la actitud del equipo en el reciente compromiso ante Inglaterra, destacando la mejoría en la presión alta y las transiciones rápidas. "Hicimos un gran partido y conseguimos ese juego de presionar y atacar rápido. Tenemos que fortalecernos de ese partido para lo que queda", concluyó.
El último examen de la Celeste antes de esta concentración fue en marzo, cuando empató 1-1 con Inglaterra gracias a un gol de penalti de Valverde en el tiempo añadido.