El brasileño Edilson Pereira es ya oficialmente jugador del Marathón y se reportó ayer en el primer entrenamiento con miras al próximo campeonato.
El volante carioca regresa al club que lo trajo a Honduras, pero donde no pudo convencer hace un año, “no fue que Marathón no me quiso, yo no estaba listo y el técnico Manuel Keosseián tal vez no tenía tiempo para enseñarme cosas que luego aprendí en el Savio con el profe Carlos Martínez”, dijo el nuevo rostro de los esmeraldas.
Como es tradición cuando un jugador llega a uno de los grandes, Pereira dijo que lo ilusionaba salir campeón, “aunque ya jugué en buenos equipos en Brasil”, aclaró cuando se le mencionó a los futbolistas a quienes les queda grande la camisola al venir de un club pequeño.
Quedan oficialmente al margen de la plantilla que llegó a las semifinales del torneo anterior el argentino Héctor Amarilla y el panameño Adolfo Machado.
El otro extranjero fichado es el beliceño Elroy Smith, defensa goleador, también del Deportes Savio, que arribará a las prácticas el fin de semana.
Las dos nuevas contrataciones son por solicitud del técnico Chelato Uclés, que estará con el equipo el viernes, cuando estampará su firma por un año, según dio a conocer el director deportivo de la institución, Rolín Peña.
Quedaron pendientes de llegar ayer varias de las figuras que continuarán. El volante Fernando Castillo estaba por confirmar si se iba o marchaba de los verdolagas. A Milton Palacios se le venció el contrato y se desconoce si renovará en los próximos días.
“Nicogol” manda
Por el momento, Nicolás Suazo está al frente, “el profe Chelato dijo que debemos sacarle tiempo al tiempo. Él es un gran entrenador; vamos a brindarle todo el apoyo y aprenderemos de su conocimientos”, dijo el técnico y ex goleador del Marathón.
El preparador físico Leonel Flores sostiene que esta vez los jugadores harán más trabajos intensos, “en el anterior torneo no se pudo porque teníamos muchos partidos seguidos (por la Concacaf Liga de Campeones)”.
Flores admitió que no es fácil trabajar con Chelato, “es exigente, pero como profesionales nos adaptamos”.