El colombiano Eder Arias no soporta la situación calamitosa del Victoria.
Como en otros equipos, los jugadores jaibos están a punto de pararse por falta de pago, una situación más difícil para los extranjeros.
“Claro. Para mí, esto es más difícil porque tengo mi familia y una recién nacida que dependen de mi trabajo y no me siento bien si sé que ellas allá están pasando necesidades porque no les ayudo”.
El Victoria marcha segundo en la tabla con una gran campaña y Arias es uno de los jugadores que muestran mejor rendimiento.
“Me entrego en la cancha porque tengo una mentalidad muy fuerte y me sacrifico para sacar esto adelante y ganar los puntos, pero cuando se acaban los partidos es algo deprimente para uno porque lo que queremos es recibir el sueldo y aliviar los problemas que tenemos”. El defensa cafetero y sus compañeros no saben cuándo les van a pagar.
“Ellos -los directivos- no me han dicho nada. No sabemos cuándo nos van a pagar.
wLo que puedo decir es que vengo a trabajar, a entrenarme, y aquí no veo que venga alguien que dé la cara. En la cancha aporto liderazgo y afuera soy callado, pero me molesta que nadie venga a dar la cara”.