La fama, los elogios y los premios no han cambiado el corazón de David Suazo. El lunes, en medio de su euforia por haber ganado el Oscar del Calcio como mejor jugador extranjero de 2006, junto al brasileño Kaká, el delantero hondureño no se olvidó de su gente y sus orígenes.
En una entrevista exclusiva para el “Giornale de Cerdeña”, Suazo destapó su alma y casi se quebranta frente a las cámaras: recordó sus tiempos de pobreza en la colonia Planeta de San Pedro Sula.
Podemos decir con plena seguridad que Suazo se merecía ese premio más que nadie en el mundo. “Era la noche del Oscar. La noche de Suazo, Kaká y Shevchenko no pudieron parar eso”, así inició la nota el diario italiano.
Lo lindo es que los mismos jugadores eligieron a David, quien anotó 22 goles en la temporada anterior, como el mejor de todos los foráneos.
El legendario Demetrio Albertini le entregó el Oscar y el hondureño dio un discurso inspirador.
“Éste es un momento importante para mi carrera. Quiero agradecerle al Cagliari, el equipo que me dio la confianza para crecer”, dijo Suazo en un tono de voz suave, pues tenía un galardón que ni el mismo Ronaldo ganó en su tiempo.
“Éste es un honor para mí, es como un sueño hecho realidad”, expresó.
Hace mucho tiempo, el 18 de julio de 1999, arribó a Cagliari con una maleta y la esperanza de convertirse en un crack del fútbol mundial, pero seguramente nunca se imaginó que iba a ser un fenómeno.
“Cuando llegué al Cagliari, acababa de ganar el campeonato con Olimpia, anoté cinco goles en diez partidos, ni me dio tiempo de celebrar, tres días después estaba volando hacia Italia”, relató con nostalgia.
Se sintió extraño en sus primeros días. “El impacto fue fuerte, no me sentía cómodo con el entorno, la gente se vestía de una manera rara, no entendía el lenguaje, sentí como si fuese de otro mundo”, continuó.
En este momento, Suazo estuvo a punto de llorar, porque se acordó de Honduras.
“Cada vez que recuerdo mi tierra me da tristeza. La pobreza marcó mi infancia. Pero aunque haya pasado malos momentos, mis padres nunca me dejaron sin un plato de arroz”, dijo “La Pantera”, quien ahora es pretendido por clubes grandes.
¿Qué haría si pudiese volver a escribir la historia de Honduras? “Me gustaría ayudar a que los niños practicaran deportes. Tal vez, no será una solución para todos nuestros problemas, pero ayudará a que algunos se alejen del crimen”, dijo el padre del pequeño David Edoardo de 14 meses de edad, quien aún no sabe que su padre es todo un campeón.
Para finalizar, agradeció a los suyos. Ocho años después de su arribo a Italia se subió a un estrado lleno de figuras del Calcio. Cannavaro fue electo como el mejor jugador y Buffón como el más querido, entre otros reconocimientos.
Se vistió con un saco negro, una camisa gris y unos zapatos brillantes. “Con el tiempo también aprendí a vestirme bien”, bromeó y el auditorio se llenó de risas.
No le tiene envidia a Kaká o Shevchenko, quienes han tenido mejor suerte porque militan en el Milán y Chelsea, respectivamente.
“Los estimo mucho, pero somos diferentes”. Los invitados lo aplaudieron, las cámaras dispararon sus luces y comenzaron los sueños. “Mi misión es salvar a Cagliari, el sábado jugamos ante Livorno, el mercado ya está cerrado”, dijo referente a las especulaciones que se marcharía a otro equipo. Aquí lo admiramos.
Nuestros lectores opinan
“Dios te bendiga David y me alegro por tu triunfo en el extranjero, soy un ex compañero suyo en la liga burocrática bancaria, de donde saliste y de la profesional como dicen algunos. Me alegro y felicitaciones”.
Raúl
“David, gracias por levantar en alto el nombre de Honduras, por ese orgullo catracho que tienes y por tu sencillez. Deseo que sigas triunfando día a día, eres un gran ejemplo para todos jugadores hondureños”.
Fernando Collier
“Bravo por Suazo, bravo por Honduras. Creo que al fin se le está reconociendo toda la trayectoria de David en Italia. Sin embargo, me gustaría verlo jugar en un equipo con más élite. ánimo y suerte”.
Juan Membreño