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Diego Vázquez le responde a Héctor Vargas: "No bajo a ese nivel"

Los técnicos argentinos le dieron rienda suelta a su rivalidad previo a la vuelta de la semifinal Marathón-Motagua

Diego Vázquez salió muy sonriente rumbo a San Pedro Sula.
Diego Vázquez salió muy sonriente rumbo a San Pedro Sula.


Tranquilo y sin alterar la voz, el entrenador del Motagua, Diego Vázquez, encabezó la expedición azul rumbo a San Pedro Sula donde, con una ventaja de 2-0, se jugará el pase a la semifinal este sábado a las 3:00pm ante Marathón.

Antes de dejar Tegucigalpa, el argentino le respondió con altura a su compatriota a Héctor Vargas luego que este le llamara "maricón" el martes pasado.

Comenzó hablando sobre el entorno bélico que tiene este clásico de las emes: "En el tema de la violencia de afuera es de no generar, no es nada diferente a lo que pasó en Tegucigalpa, que te insulten. A mí me han tirado muchos vasos de cerveza, y cuando es en vaso me las tomo, es normal en todas las canchas, en (Puerto)Cortés pasa", recordó.

Al responderle a Vargas, quien en una conversación, con los medios, dijo que Diego "ahora se hace el maricón", el técnico azul dijo: " No contesto insultos fuera de control emocional que demuestran ira y emociones negativas porque es solo un juego. Ya cuando cruzas la línea... no bajo a ese nivel".

No quiso ahondar sobre las rivalidad con el timonel verdolaga: "Hay que preguntarle a él, las imágenes son claras, son emociones negativas, yo no tengo ira con nadie".

En una caliente conferencia afirmó que si inicias una batalla tenés que esperar repuesta, 'que no esperen flores' dijo y Diego responde: "Me imagino que lo dijo en el ámbito futbolístico, yo no sé que le han tirado acá".

La "Barbie" no considera que este sea un partido caliente: "No está, es una semifinal normal, partidos que son muy disputados por los jugadores. Si bien hubo exceso de violencia (en el juego) de ellos en Tegucigalpa eso tuvo que ver con el que imparte justicia, esperamos que ahora le haga honor a la palabra".

Sobre el ambiente hostil que puede vivir en el Yankel Rosenthal: "Me encanta el fútbol. Sentir a la gente cerca, que te insulten, me encanta, es algo que es parte del fútbol, claro pero sin violencia extrema. Cuando jugaba me insultaban y no es nuevo esto. Escuchar que se rasgan las vestiduras aquí por un vaso plástico, me causa gracia".

Sobre los dos goles de renta que le dejó a su equipo el primer partido ante los verdes: "Es una ventaja importante para una semifinal y ahora faltan 90 minutos donde tenemos que hacer un buen partido para estar en la final".