Me sorprendió, porque a pesar de que he vivido mucho, él me hizo sentir cosas increíblemente exquisitas; sus caricias, sus besos, la forma en cómo me hizo el amor fue maravillosa. Nunca me imaginé que me hiciera sentir así. Sé bien que él no es para mí, sé que a su vida llegué 16 años tarde, pero no puedo dejar de estar con él.
Quisiera preguntarte, si esto es normal o simplemente por qué me pasó, además de que si me pudieras dar un consejo de cómo hacer para no aferrarme a él. Te lo agradezco de corazón. Rosa
Respuesta
Querida Rosa, el reto es que no pierdas de vista que el asunto puede ser pura pasión. Tú le gustas a él, y él a ti. Hay deseo y atracción y los dos son adultos que han decidido vivir lo que sienten.
Me pides un consejo para no aferrarte a él. Aunque tú hagas eso, él te dejará si tiene otros planes para su vida y tú sólo eres la amante añosa que siempre deseó a su edad.
Te recomiendo que le bajes al drama. Eso de 'llegué a su vida 16 años tarde', 'la forma como me hizo el amor fue maravillosa', es pésimo diálogo de telenovela, así que bájale dos rayitas a tu asunto. Disfruta lo que está ocurriendo. Vive un día a la vez. Ubícate en el presente, no pienses en tu pasado, y no organices un futuro.
Sólo disfruta la experiencia que ambos han acordado vivir.