De acuerdo con ciertos cálculos, hay unos dos millones de drones en el mercado. En la mayoría de los casos se utilizan para una variedad de tareas, desde monitoreo de incendios forestales hasta impresionantes fotografías aéreas.
Pero estos aparatos pueden usarse también para actividades, digamos, más recreativas. Una tecnología llamada FPV (First Person Video o Video en Primera Persona), permite, a través de unas gafas o una pantalla, tener acceso a la visión del drone y ver lo que el aparato ve, produciendo la sensación de estar viajando en él.
Aquí es donde surge la oportunidad de crear un nuevo deporte: carreras de drones. Ya se visualizan competencia en la que pilotos de drones “vuelan” con sus aparatos gracias a la tecnología FPV y se otros usuarios se conectan a través de gafas u otros dispositivos, pueden también de cierta forma participar de la carrera.
Todavía hay mucho camino por recorrer para que se convierta en un deporte popular, pero las bases ya están sentadas. De hecho ya se han dado los primeros pasos.
A finales de julio pasado, la Feria Estatal de California incluyó en su programa de actividades el primer torneo oficial de drones de EUA, que reunió a 120 pilotos que utilizaban FPV.