Es tiempo de Mundial y nadie quiere perderse un duelo futbolero, pero el problema es que todos tienen que trabajar y no todas las empresas permiten mirar los partidos.
En períodos anteriores, el Mundial se ha convertido en la mayor distracción en el trabajo debido a que los partidos coinciden con horarios laborales; expertos en derecho laboral recomiendan no distraerse y elaborar un calendario con reglas para que el rendimiento durante este evento deportivo no sea menor.
Son pocas las empresas que se han preparado para que sus empleados disfruten de este certamen deportivo.
En la página web de LA PRENSA, se realizó una encuesta: ¿En su trabajo habrá horarios flexibles para ver los partidos del Mundial?
Los resultados de los consultados fueron: un 23% dijo que sí los dejarán ver el partido y un 77 % afirmó que no podrán.
La mayoría de los consultados expresó que las empresas no han considerado calendarizar horarios flexibles para que sus colaboradores vean el Mundial en horarios laborales.
La otra parte de la encuesta detalló que algunas empresas han desarrollado estrategias para que el desempeño de sus trabajadores no baje y que esta fiebre por este evento deportivo contribuya a que el empeño sea mayor.
María de los Ángeles Pozzo recomienda al sector laboral no descuidar sus labores ya que puede ser contraproducente, llevaría al despido sin responsabilidad para la empresa.
“Si los trabajadores se arriesgan a pasar por alto las prohibiciones y pierden tiempo comentando, analizando los partidos y se ausentan del puesto, están dando motivos para ser despedidos”, expresó la funcionaria.
Pozzo aconseja que para que las empresas no se miren afectadas pueden flexibilizar algunos horarios de manera que siempre entreguen el trabajo a tiempo. “Negociar los horarios de entrada y salida.
Así los trabajadores se sienten motivados a entregar sus labores a tiempo llegando más temprano”, recomienda. Para los empleados de atención al público o los que trabajan con maquinaria tendrán que trabajar por turnos, es una opción sencilla y fácil de negociar. Como jefe deje las reglas claras desde el principio.
Todos en su equipo deben estar en la misma página; tienen que saber que aunque se vean los partidos no se debe perder enfoque y concentración en el trabajo. Estas interrupciones no deben producir bajo desempeño.
“Está bien divertirse, pero no ser irresponsable, porque al final el Mundial se termina y el trabajo queda”, concluyó.