La onicofagia o mordisqueo de uñas es un hábito patológico muy extendido en infancia y edad juvenil, éste influye negativamente en la estética dental y bucal.
La continua y reiterativa manía, ocasiona desgaste y astillamiento prematuro de los dientes centrales superiores, dientes de enorme repercusión en la buena apariencia de la sonrisa, explica el odontólogo Amado Quijada.
Los microtraumatismos que el mordisqueo ocasiona en las mucosas labiales hacen que la patología infecciosa como herpes y labios cortados, sea más frecuente en estos pacientes.
Así mismo, la estética de las manos se ve mermada por la presencia de uñas escasas e irregulares.
La onicofagia constituye una preocupación para los padres de niños y adolescentes.
El médico indica que la mordedura de uñas son ejemplos cotidianos y comunes de hábitos de desarrollo.
Suelen considerarse reacciones automáticas que pueden manifestarse en momentos de estrés, frustración, fatiga o aburrimiento.
Generalmente los afectados se muerden todas la uñas y hay un aumento constante en los niños hasta los 12 años.
Daños
En la onicofagia están presentes las infecciones bacterianas y víricas en labios y mucosa oral, así como alteraciones de la estética de los dientes, por abrasión, erosión, astillamiento y mal posición.