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12:22 AM

Tres muertos y un herido en panadería progreseña

  • Actualizado: 15 enero 2011 /

Cuatro hombres encapuchados y fuertemente armados ingresaron a la Panadería Bonilla, donde acribillaron a tres empleados de ese negocio y dejaron herido a su dueño.

Cuatro hombres encapuchados y fuertemente armados ingresaron a la Panadería Bonilla, donde acribillaron a tres empleados de ese negocio y dejaron herido a su dueño.

El empresario Luis Bonilla, propietario de la panadería, se recupera en una clínica privada de San Pedro Sula.

El hecho criminal se registró en la colonia Suazo Córdova; los cuatro hombres armados con fusiles de asalto AK-47 ingresaron a ese negocio aproximadamente a las tres de la tarde de ayer.

En cuanto llegaron los encapuchados, mataron primero al guardia de seguridad Rafael Hernández, 60, ya que éste les opuso resistencia, y le robaron su arma.

De manera preliminar se informó que los criminales pretendían raptar al señor Bonilla.

Luego de acribillar a Hernández, descargaron sus armas en contra de otros dos empleados de la panadería: Juan Ávila y Celio Edgardo Blanco Mejía, 46, ambos empacadores de pan.

Heridas de gravedad, las tres personas fueron llevadas al hospital público de El Progreso.

Celio Edgardo falleció en el trayecto al centro médico; una bala le perforó el abdomen y la vena aorta, según informó el médico Edwin Sabillón, quien estaba atendiendo en la emergencia en compañía de tres facultativos. Según el doctor, a Juan Ávila se le aplicó el procedimiento de resucitación cardiopulmonar, pero debido a que una bala le perforó el corazón y un pulmón, Ávila murió en pocos minutos, a las tres y media de la tarde.

Al mismo tiempo, los médicos atendieron a Luis Bonilla, propietario del negocio, y lo prepararon para que fuera atendido en una clínica privada de San Pedro Sula.

El doctor Sabillón dijo que Bonilla llegó con el pulmón izquierdo destruido por las perforaciones.

Juan Ávila era un hombre discapacitado, vivía solo en la colonia Suazo Córdova, en un cuarto que su hermano le pagaba.

Celio Edgardo era soltero y vivía con su madre en la colonia La Esperanza.

Los secuestradores llegaron a la panadería, ubicada en un edificio de dos plantas, construido hace 16 años, a bordo de un vehículo Nissan gris doble cabina.

Se presume que la persona que conducía el carro estaba esperándolos fuera del lugar.

Operativos

Luego de conocer la acción delictiva se llevaron a cabo varios operativos policiales para tratar de ubicar a los secuestradores, sin que hasta ayer por la noche hayan dado resultados positivos.

Dentro del establecimiento se encontraron varios casquillos, que serán parte de las pruebas en contra de los delincuentes en el remoto caso de que fueran detenidos.

El guardia de seguridad fue reconocido por las autoridades forenses y los agentes de investigación en el edificio donde se encuentra la panadería. Posteriormente los otros dos muertos fueron reconocidos para ser trasladados a la morgue forense sampedrana.