Una mujer es señalada como la principal protagonista de un círculo amoroso que ya reporta seis víctimas mortales, resultado de una venganza en una comunidad del departamento de Comayagua.
El jueves a la 1.30 de la tarde le tocó el turno a los hermanos Erick, Wilson y Aníbal Martínez Cano, de 18, 20 y 14 años, originarios y residentes de la aldea La Sampedrana, Comayagua. En el hecho resultó herida una niña de 8 años.
Matones a sueldo
Los tres jóvenes fueron ultimados a balazos por cuatro supuestos matones a sueldo cuando trabajaban en una finca de cafetal de la aldea Matazano 2, Guachipilín, de la cabecera departamental, según informó la Dirección Nacional de Investigación Criminal, DNIC.
El progenitor de los tres fallecidos y un hermano, así como uno de los enemigos, perdieron la vida por la misma causa desde marzo hasta diciembre del año pasado.
Origen de la matanza
Todo comenzó desde que el agricultor Narcizo Martínez decidió formar un hogar con una mujer que se había separado del marido, de quien por razones obvias no se dio a conocer el nombre.
Conforme a lo relatado por una doliente, el ex compañero de hogar de la mujer contrató sicarios de su misma familia para acabar con todos los Martínez Cano.
A finales de marzo, Narciso Martínez fue asesinado por un individuo de nombre Alejandro Castillo Sánchez en el trayecto de La Sampedrana a Comayagua.
El 22 de diciembre en una pelea, Erick Martínez y el homicida de Narciso protagonizaron una pelea llevándose el último la peor parte, porque falleció en el acto. El mismo día, en el centro de Comayagua, miembros de la familia Castillo García se encontraron con el padre de Narcizo y de las otras tres víctimas y lo mataron a balazos sin darse cuenta de lo que había sucedido con Alejandro. Las matanzas siguen en la zona sin que las autoridades intervengan para controlar la situación.