Después de 18 días lejos de su familia, sin tomar medicamentos para la diabetes que padece y teniendo como única compañía una caja de naipes, el periodista Andrés Torres Rodríguez, 72, fue liberado ayer por sus captores.
Esta vez la moneda se dio vuelta y en lugar de ser él quien interroga acaparó la atención de los periodistas que hacían turno para entrevistarlo.
El comunicador no dejó de dar gracias a Dios por haberlo guardado y asegura que sus secuestradores no lo trataron mal.
¿Cómo se siente?
Me siento bien para agradecerle primeramente a Dios, a mi familia y a mis colegas porque entre todos han hecho el esfuerzo enorme para que yo esté con vida y haya salido sano y salvo de este problema tan grande.
Gracias a Dios me agarré del Espíritu Santo y me mantuvo a pesar de que nunca me dieron pastillas para mi diabetes ni para mi presión. Yo oraba mañana y noche pidiéndole que no fuera a degenerar un bajón de azúcar o una subida de azúcar o de la presión.
Lo que me pasó no se lo deseo a nadie, ni al que más me odie porque el secuestro es algo grosero, lo meten a usted en un cuarto con cuatro paredes y durmiendo en el suelo sobre una colchoneta. Los presos por lo menos tienen con quién platicar, pero un secuestrado no.
¿Se dio cuenta si lo movieron o estuvo en el mismo lugar?
Cuando me secuestraron me llevaron a un lugar y después a la una de la mañana me pasaron para otro, pero no supe ni dónde estuve porque todo el tiempo anduve vendado.
No conozco a ninguno de los que me asaltaron ni a los que me cuidaron durante 18 días, no conocí a nadie, no se dónde queda el lugar donde me tuvieron y mejor no saber porque eso es causar problemas.
Pero no importaba saber dónde estaba, sino cuándo iba a salir y gracias a Dios que esto se dio hoy -ayer- estoy en libertad y eso no tiene precio.
¿Cómo lo trataron sus captores?
Yo no tengo ni un rasguño, ni un golpe para nada. Ni cuando me capturaron me hicieron daño, lo único que me decían era que mantuviera la cabeza agachada en medio de las piernas para no ver y me alegro no haber visto nada porque eso significa que yo puedo estar tranquilo.
Los secuestradores no buscaron a Andrés Torres, ellos no sabían quién iba en ese carro, ellos vieron un carro azul bonito 2008 y entonces pensaron que el dueño tenía para pagar un rescate.
La persona con la que hablé me dijo 'cuánto ofreces para que termine esto', le dije una cantidad poquita, se rió y me dijo 'no hombre, cómo vas a creer'.
Me dijo: 'mirá, una persona que tiene un carro que vale casi medio millón de lempiras tiene para pagar un rescate', yo le dije que ese carro costaba 400 mil lempiras y que todavía se lo estaba pagando al Banco de Occidente porque todavía debo 12 letras.
Lo que quiero aclarar a los periodistas es que éste no fue un secuestro al gremio periodístico. Ellos se dan cuenta cuando me tienen en una casa porque ponen el noticiero de Renato Álvarez y dicen 'ha sido secuestrado el periodista Andrés Torres'.
Entonces pensaron que tenía cómo pagar, lo que les quiero decir a los compañeros periodistas es que no anden con esos prados, BMW o Landcruiser, que manejen carros modestos porque los secuestradores buscan lujosos carros, no a la persona que ande en él.
¿Cuántos hombres lo interceptaron?
Me interceptaron seis hombres viniendo de El Sitio hacia la 21, ahí me interceptaron.
¿Fue con los que usted tuvo comunicación cuando estaba en cautiverio?
No, ésos no los volví a ver nunca y si los volví a ver no sé si eran ellos, yo estuve todo le tiempo con la vista vendada, no miraba nada.
¿Cómo hizo con sus medicamentos?
Nunca me dieron medicamentos, parece que no les interesó mi salud. Ahorita que yo llegue a mi casa voy a seguir el tratamiento de la diabetes y de la presión porque durante estuve en cautiverio nunca me los dieron.
Mi familia decía en los medios de comunicación que yo necesitaba pastillas, pero nunca me favorecieron con eso, a Dios gracias aquí estoy vivo.
No siento nada malo en mi cuerpo, me siento sano, no me golpearon no me amenazaban no tenía tensión en pensar que podrían quitarme la vida.
¿Cuándo le comunican que iba a ser liberado?
El jueves me iban a sacar, ya me habían dicho 'hoy te vas', pero después no se entregó el rescate, entonces me tuvieron ahí metido.
Estuve jugando solitario, yo creo que jugué más de tres mil solitarias con un naipe que me dieron mientras esperaba.
El rescate lo entregaron como a las 10 de la noche, pero yo me quedé dormido a la ocho de la noche y dije que se haga la voluntad de Dios. A la una de la mañana me estaban levantando y me dijeron: 'ponete los zapatos que ya te vas', entonces a esa hora me vendaron bien, me amarraron las mano, me metieron a un carro y me fueron a tirar.
Me dejaron a la orilla de una cuneta y me dijeron: 'siéntese aquí y recuéstese'. Me recosté sobre el pasto, como pude me desaté las manos y entonces me quité la venda y empecé a caminar. Por más señas que le hacía a los carros no paraban.
Me dejaron votado en la carretera a tres kilómetros de El Conejo y de ahí empecé a caminar solo. Agarré hacia La Paz y me encontré con la fábrica de pollos Cadeca, ahí ellos me dieron albergue mientras llamaba a mi familia.
¿Sabía dónde estaba?
Cuando yo llegué a Cadeca yo le dije al muchacho... yo soy Andrés Torres, como ando con una barba tan grande me dijo: 'tiene alguna identificación', caramba papá si yo soy secuestrado y cuando a uno lo agarran le quitan los documentos. Entonces salió otro muchacho y manifestó: 'no hombre, si ése es Andrés Torres'. Entonces le dije... pues yo quiero que me prestes tu teléfono para llamar a mi casa y que me vengan a traer aquí.
Les pregunté cómo se llamaba ahí y me dijeron que era Yarumela.
¿Tenía algún radio?
Yo estaba incomunicado del mundo exterior, por eso le digo que es triste, yo no quiero que ningún compañero vaya a tener el percance que tuve porque es como estar en un calabozo.
Al menos la comida que me daban era buena, excelente y en los 18 días que estuve secuestrado esa gente no repitió ni un tan solo plato, todos eran distintos.
Era comida corriente, bien aseada y bien hecha, yo les agradezco porque por alimentación no sufrí nada.
Antecedentes
Torres fue diputado por el opositor Partido Nacional a finales de la década de 1980 y vicealcalde de la Municipalidad capitalina entre 2002 y 2006.
Trabaja desde hace más de 30 años en HRN, donde dirige el programa 'Tegucigalpa de Noche, con Andrés a las 10'.
En las décadas de 1960 y 1970 laboró en el diario La Prensa y fue secretario de la Federación Nacional de Fútbol.
Asimismo, fue presidente de la Asociación de Prensa en la década de 1970 y fundador del Colegio de Periodistas, en 1979.
'En los últimos días estaba en ayuno para la gloria del Señor porque uno se siente mal. Me siento feliz de estar aquí respirando aire libre, de irme a encontrar con mi familia, me siento grande. La libertad no tiene precio'.
'Uno después de esas cosas cambia, yo he tenido diferencias con Danilo Izaguirre y con Trino Murillo, yo quiero pedirles que hagamos las paces, caramba'.
'Dicen que en mi pueblo había una manifestación como de cinco mil personas pidiendo mi libertad y ofreciendo dinero si era necesario'.
- Andrés Torres se conducía en un Mitsubishi doble cabina, color azul, con placas PCC-9806.
Opinan en la Web
'Dios te bendiga Andrés y cuídate mucho. Siempre escuchamos aquí tu programa. Saludes a toda tu familia'.
Fredy Torres
New Orleans
'Me da mucho gusto saber que liberaron a don Andrés, definitivamente una buena noticia entre tantas malas. Que Dios lo acompañe y le dé fortaleza'.
Ana
'Me da mucho gusto que esté libre don Andrés así seguiremos escuchando sus comentarios en el programa todas las noches. Dios le bendiga'.
Antonieta