La muerte le llegó a un taxista la madrugada de ayer cuando sufrió un accidente mientras se dirigía con dos pasajeros hacia la Gran Terminal de Buses.
El choque ocurrió en la calle que conduce a la urbanización Rancho Coco, en las inmediaciones de la residencial Bosque Real.
La víctima respondía al nombre de Juan Ángel Ramírez Pérez, 65, quien tenía unos 10 años de laborar como taxista en el punto El Palenque.
Ramírez Pérez residía en la colonia Stibys en el sector norte de la ciudad y realizaba su primera carrera del día.
Con la versión que la Policía de Tránsito brindó a los medios de comunicación se confirmó que uno de los motoristas conducía con poca prudencia y según las marcas de las llantas en la vía, se notó que perdió el control del automotor.
El taxi conducido por Ramírez, con número de registro 3942 y placa AAG 2620, iba de norte a sur en su carril, mientras que el otro vehículo marca Mazda 3 rojo, con placa PCE3382 y que según la revisión pertenece a Vladimir Núñez Rápalo, transitaba en sentido contrario y le quitó el derecho de vía a Ramírez.
En el interior del Mazda había una esquela de la Policía de Tránsito a nombre de Martín Eduardo Núñez Muñoz vencida desde el 21 de octubre pasado. Además, los agentes de Inspecciones Oculares de la Dirección Nacional de Investigación Criminal, Dnic, encontraron en el Mazda una botella de cerveza y por ello presumen que el conductor manejaba en estado de ebriedad. Las autoridades no aseguraron esa versión.
Huyó de la escena
Un testigo mencionó que antes del impacto el Mazda hacía zigzag en la calle a alta velocidad y que minutos más tarde del encontronazo llegó otro vehículo a llevarse el conductor, dándose a la fuga al filo de las cinco de la mañana.
El clase uno de la Policía de Tránsito, Hesler Donaire, manifestó que el accidente ocurrió porque los conductores no tuvieron precaución.
“No podemos determinar que el motorista del Mazda andaba en estado de ebriedad, pero sabemos que había una botella de cerveza que podría servir como prueba”, indicó Donaire.