La enemistad entre dos familias es el presunto móvil de la matanza de cinco personas la tarde del jueves anterior en El Carrizal, zona de Cuyamel, Catacamas.
Las investigaciones policiales señalan que una venganza habría desembocado en el atentado criminal que de nuevo deja luto, dolor y consternación en la familia olanchana.
Tulio Enrique Murillo, inspector de la Policía Nacional Preventiva, informó ayer que las víctimas fatales son José Faustino Sosa, 65, María Yamileth Pagoada, 27, Gloria de los Santos Castellanos, 38, Antonia Sáenz, 35, y Emilio Antonio Márquez, 35.
En la nutrida balacera resultó herido Rigo Alberto Martínez Cruz, que fue trasladado a un centro hospitalario, y un niño de diez meses de edad salió ileso. “Todos ellos perdieron la vida al instante bajo una lluvia de balas cuando iban de la aldea El Carrizal con destino a Catacamas”, apuntó el oficial.
“Parece que el atentado criminal iba dirigido contra Emilio Antonio Márquez. Las personas que lo acompañaban serían ajenas a la causa de la violencia”, agregó. El jefe regional de la Dirección Nacional de Investigación Criminal, DNIC, César Rosales, dijo que las víctimas se conducían en un Toyota azul de paila, placa PCJ9724, propiedad de Emilio Antonio Márquez.
Precisó que unos cinco individuos fuertemente armados serían los responsables de la masacre, supuestamente por enemistades, “pero esos extremos los estamos investigando”, comentó.
“Las víctimas iban a Catacamas, pero en el trayecto conocido como La Cuesta fueron interceptadas por al menos cinco sujetos fuertemente armados, que habían tendido una emboscada supuestamente contra el dueño del vehículo. De modo que los demás habrían perecido de forma circunstancial en el atentado porque serían personas ajenas a esa situación”, estimó.
Rosales anotó que la misma balacera dejó dos heridos, de cuya identidad no se informó, que estarían recibiendo atención médica en un lugar no identificado, por su seguridad personal.
Carbonizados
En otro hecho, en Catacamas se reportó ayer el hallazgo de dos personas desconocidas en el cementerio municipal, cuyos cuerpos estaban irreconocibles porque fueron quemados. Los dos cadáveres estaban juntos, carbonizados a medias, cubiertos con llantas y un promontorio de basura.
Los cadáveres fueron trasladados ayer a la morgue de Tegucigalpa en calidad de desconocidos, mientras las autoridades iniciaron las investigaciones del hecho.