Tegucigalpa, Honduras.
La espera continúa en el pabellón de la muerte, en el que habitan seis hondureños que por diversos crímenes fueron condenados a la pena capital en Estados Unidos, que la practica en 31 de sus 50 estados.
Se trata de los compatriotas Carlos Ayestas y Edgardo Cubas en Texas; Seburt Nelson Connor en Florida y Edgardo Sánchez, Johnny Morales y Osman Alex Canales en California.
En el listado de las ejecuciones programadas de 2017 hasta 2022, no aparecen los hondureños, según constató
LA PRENSA, por lo que sus procesos de apelaciones y sus estadías en el corredor de la muerte será más prolongado.
“No sabemos nada de mi sobrino Edgardo, no tenemos ningún tipo de información. Quien lo visitaba era mi hermano y lamentablemente él falleció. Temo que nadie lo esté visitando”, manifestó Juan Cubas, tío de Edgardo Cubas, quien está sentenciado a muerte en el corredor de Polunsky en Livingston, Texas.
Cubas fue condenado a muerte en junio de 2004 luego de declararse culpable del asesinato de la hispana Esmeralda Alvarado (de 15 años), quien fue secuestrada, violada y asesinada. Por este caso también está condenado a la pena capital un salvadoreño.
Los casos
La Secretaría de Relaciones Exteriores reveló a LA PRENSA un informe especial sobre la situación de los hondureños condenados a muerte en EUA; no obstante, en el documento no señalan ningún nombre de ellos para proteger la privacidad de estos y sus familiares.
Sin embargo, desde hace varios años LA PRENSA ha visitado en varias ocasiones a la mayoría de los condenados en los pabellones de la muerte y conoce cada caso por el que fueron sentenciados.
En el caso de Cubas, originario de la colonia San Miguel en Tegucigalpa, la Cancillería informó que el abogado Kurt B. Wentz, encargado de la defensa pública, “logró probar que se encuentra mentalmente incompetente para ser ejecutado, por lo tanto, al connacional se le suspendió la fecha de ejecución. La Corte ordenó que se notifique de inmediato que la ejecución había sido suspendida o pendiente”, informó la Cancillería. Cabe señalar que Cubas continúa en el corredor de la muerte.
Con respecto a Carlos Ayestas o Dennis Zelaya Corea, como también se le conoce, fue condenado a muerte el 17 de septiembre de 1997 en Houston por el asesinato de una mujer hispana llamada Santiaga Paneque. Zelaya, que también es originario de Tegucigalpa, contó a
LA PRENSA, en la visita que se le hizo en 2012, que es inocente y continuará apelando.
Relaciones Exteriores informó que el 19 de abril de 2016 la defensa de este caso presentó dos peticiones diferentes de nueva audiencia. “Una con la Corte en pleno y la otra con el panel de tres jueces, ambas ante la Corte de Apelaciones del Quinto Circuito del Distrito de Texas. Si la Corte deniega ambas peticiones, la defensa presentará un recurso de revisión”, señalaron.
Los casos en California
A diferencia de Texas, las visitas a los condenados a muerte en el estado de California son más estrictas en la prisión estatal de San Quentin, adonde están sentenciados tres hondureños.
Se trata de Edgardo Sánchez Fuentes, originario de San Pedro Sula, y acusado de asesinar a un policía. En cartas con LA PRENSA, Sánchez confesó su conversión al cristianismo y su alegría por estar escribiendo su primer libro desde el pabellón de la muerte.
Sobre este caso, la Cancillería informó que han hecho esfuerzos para actualizar y recabar este expediente para poder fortalecer el proceso de la fase de apelación directa. “El habeas corpus de este caso lo lleva la
Organización Habeas Corpus Resource Center. El consulado logró establecer un contacto regular con la abogada que lleva el caso de la defensa pública que lo representa. Se ordenó que la hora de presentar el escrito de apertura de archivos del apelante se extienda”, agregó la Secretaría.
En este estado también esperan fecha de ejecución Johnny Morales y Osman Alex Canales, ambos acusados de asesinato.
El primero fue sentenciado por asesinar a una mujer frente a sus hijos, y Canales, originario de Victoria, Yoro, lo condenaron por asesinar a dos personas. Morales se encuentra en apelación directa y Canales, quien ha sido el último hondureño en ser condenado, está esperando que la Corte le asigne un abogado.
Sobre el caso de Seburt Nelson Connor, originario de Roatán, Islas de la Bahía, la Cancillería informó que solicitaron que se suspenda la ejecución mientras continúan los procesos de apelaciones.
El isleño está condenado a muerte por el asesinato de dos personas. Está confinado en el pabellón de la muerte de la Union Correctional Institution, al norte de Florida. Ahí también habita Javier Clemente Aguirre, él único compatriota que ha logrado salir del corredor de la muerte y le repetirán juicio.
“El Estado los ha acompañado de cerca. En los últimos seis años hemos logrado evitar que se condene a muerte a siete connacionales”, dijo la Cancillería.
La espera continúa en el pabellón de la muerte, en el que habitan seis hondureños que por diversos crímenes fueron condenados a la pena capital en Estados Unidos, que la practica en 31 de sus 50 estados.
Se trata de los compatriotas Carlos Ayestas y Edgardo Cubas en Texas; Seburt Nelson Connor en Florida y Edgardo Sánchez, Johnny Morales y Osman Alex Canales en California.
| Edgardo Cubas. Condenado a muerte en el estado de Texas. Es el único de los compatriotas que no ha negado su participación en el asesinato de una quinceañera en Houston. Sus abogados alegan demencia y siguen apelando. No tiene fecha de ejecución.
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“No sabemos nada de mi sobrino Edgardo, no tenemos ningún tipo de información. Quien lo visitaba era mi hermano y lamentablemente él falleció. Temo que nadie lo esté visitando”, manifestó Juan Cubas, tío de Edgardo Cubas, quien está sentenciado a muerte en el corredor de Polunsky en Livingston, Texas.
Cubas fue condenado a muerte en junio de 2004 luego de declararse culpable del asesinato de la hispana Esmeralda Alvarado (de 15 años), quien fue secuestrada, violada y asesinada. Por este caso también está condenado a la pena capital un salvadoreño.
| Osman Canales. Condenado a muerte en el estado de California. Es el último hondureño que fue condenado a la pena de muerte por el asesinato de dos personas dentro de una oficina de seguros. Está iniciando el proceso de apelación. No tiene fecha de ejecución.
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La Secretaría de Relaciones Exteriores reveló a LA PRENSA un informe especial sobre la situación de los hondureños condenados a muerte en EUA; no obstante, en el documento no señalan ningún nombre de ellos para proteger la privacidad de estos y sus familiares.
Sin embargo, desde hace varios años LA PRENSA ha visitado en varias ocasiones a la mayoría de los condenados en los pabellones de la muerte y conoce cada caso por el que fueron sentenciados.
En el caso de Cubas, originario de la colonia San Miguel en Tegucigalpa, la Cancillería informó que el abogado Kurt B. Wentz, encargado de la defensa pública, “logró probar que se encuentra mentalmente incompetente para ser ejecutado, por lo tanto, al connacional se le suspendió la fecha de ejecución. La Corte ordenó que se notifique de inmediato que la ejecución había sido suspendida o pendiente”, informó la Cancillería. Cabe señalar que Cubas continúa en el corredor de la muerte.
| Johnny Morales. Condenado a muerte en el estado de California. Está acusado de asesinar a una mujer frente a sus hijos en 2001. Fue condenado a muerte en 2005. Está privado de libertad en la cárcel de máxima seguridad de San Quentin. No tiene fecha de ejecución.
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Relaciones Exteriores informó que el 19 de abril de 2016 la defensa de este caso presentó dos peticiones diferentes de nueva audiencia. “Una con la Corte en pleno y la otra con el panel de tres jueces, ambas ante la Corte de Apelaciones del Quinto Circuito del Distrito de Texas. Si la Corte deniega ambas peticiones, la defensa presentará un recurso de revisión”, señalaron.
| Edgardo Sánchez. Condenado a muerte en el estado de California. Es originario de San Pedro Sula y está condenado a muerte desde el 3 de marzo de 1995. También está en proceso de apelación mediante la defensa pública que se le asignó. No tiene fecha de ejecución.
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A diferencia de Texas, las visitas a los condenados a muerte en el estado de California son más estrictas en la prisión estatal de San Quentin, adonde están sentenciados tres hondureños.
Se trata de Edgardo Sánchez Fuentes, originario de San Pedro Sula, y acusado de asesinar a un policía. En cartas con LA PRENSA, Sánchez confesó su conversión al cristianismo y su alegría por estar escribiendo su primer libro desde el pabellón de la muerte.
Sobre este caso, la Cancillería informó que han hecho esfuerzos para actualizar y recabar este expediente para poder fortalecer el proceso de la fase de apelación directa. “El habeas corpus de este caso lo lleva la
Organización Habeas Corpus Resource Center. El consulado logró establecer un contacto regular con la abogada que lleva el caso de la defensa pública que lo representa. Se ordenó que la hora de presentar el escrito de apertura de archivos del apelante se extienda”, agregó la Secretaría.
| Seburt Connor. Condenado a muerte en el estado de Florida. Aunque es de la tercera edad, el hondureño permanece en el pabellón de la muerte. Es originario de Islas de la Bahía y lo acusan de asesinar a dos personas. No le han definido fecha para su ejecución.
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El primero fue sentenciado por asesinar a una mujer frente a sus hijos, y Canales, originario de Victoria, Yoro, lo condenaron por asesinar a dos personas. Morales se encuentra en apelación directa y Canales, quien ha sido el último hondureño en ser condenado, está esperando que la Corte le asigne un abogado.
Sobre el caso de Seburt Nelson Connor, originario de Roatán, Islas de la Bahía, la Cancillería informó que solicitaron que se suspenda la ejecución mientras continúan los procesos de apelaciones.
| Carlos Ayestas. Condenado a muerte en el estado de Texas. Lo acusan de haber asesinado a una anciana en Houston. Ayestas sigue apelando en la Corte para tratar de evitar la ejecución mediante inyección letal. No tiene fecha de ejecución.
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“El Estado los ha acompañado de cerca. En los últimos seis años hemos logrado evitar que se condene a muerte a siete connacionales”, dijo la Cancillería.