El profesor Marco Antonio Tróchez externó su desconsuelo y su indignación al exigirle a las autoridades policiales y fiscales que hagan lo posible por castigar a los responsables de la muerte de su hijo, Marco Antonio Tróchez Fuentes, porque desde hace más de dos años espera una respuesta.
“Ellos -las autoridades- decían que tenían pistas y no sé qué más, entonces la pregunta que me hago es por qué no actúan”, expresó el padre del infortunado profesional del derecho, ultimado el 2 de noviembre de 2004 junto a dos colegas suyos en el bufete que los ahora occisos tenían en el centro de esta ciudad.
A Tróchez y a sus dos compañeros, Carlos Terencio Yánez y Marco Tulio Galo, les quitaron la vida varios individuos que ingresaron a su oficina y los atacaron a balazos.
Yánez y Tróchez murieron instantáneamente. Galo falleció 15 días después al no poder recuperarse de las heridas provocadas por los balazos que le infirieron los delincuentes.
En el incidente también resultó herido el profesional del derecho Allan García, quien sobrevivió.
La teoría más fuerte para los familiares de las víctimas y la Policía es que a los tres togados los mataron por encargo y no por robarles; ésta fue una de las tesis manejadas en un principio.
Ganaron caso millonario
Prevalece la presunción de que a Tróchez, Galo y Yánez los ultimaron por un millonario caso que ganaron a favor de la Fundación para el Desarrollo de la Vivienda Social, Rural y Urbana, Fundevi.
Pocos días después de la muerte de los tres profesionales del derecho, la Policía apresó a los pandilleros Carlos Omar Archaga Salinas, alias “El Picudo”; Darwing Maldonado Romero, alias “La Ardilla”, Delmer Bonilla, alias “Casi Loco” y Óscar Orlando
Hernández, alias “El Güero”, como sospechosos de haber cometido el triple crimen.
Los cuatro pandilleros fueron acusados en un principio por el delito de asociación ilícita y no por el crimen de los abogados porque no se encontró méritos en su contra.
Posteriormente la Fiscalía presentó un requerimiento contra los imputados por el asesinato de los tres litigantes, pero a casi tres años del hecho todavía no se ha comprobado su responsabilidad en el delito ni se ha identificado a los autores intelectuales del triple crimen.
Marco Tulio Galo sobrevivió a los balazos que recibió por homicidas en el bufete, pero murió 15 días después en hospital privado por no recuperarse.
El profesor Marco Antonio Tróchez Reyes dijo que todavía no hay ningún resultado concreto de las investigaciones de la muerte de su hijo y sus dos compañeros.
“Sólo dicen que capturaron y del tiempo transcurrido de la muerte de mi hijo y de sus colegas no hemos sabido nada y el crimen está impune”, señaló.
Recordó que su hijo y los otros dos abogados habían ganado el caso de Fundevi y “usted sabe que siempre hay gente poderosa atrás de esos casos y se dice que el asesinato de ellos fue por encargo”.
El maestro indicó que si el móvil del hecho hubiera sido un asalto a su vástago y a los otros togados, les habrían robado, aunque no los despojaron de sus pertenencias ni del dinero.
No hay respuesta
“Hemos esperado una respuesta de las autoridades todo este tiempo y pienso que a esta fecha los asesinos de mi hijo ya hubieran sido hasta sentenciados y no hay nada”, expresó.
María Victoria Fuentes, madre del victimado litigante, manifestó que la partida de su hijo es algo que con nada se puede reponer.
“Yo todo se lo dejo a Dios porque Él es el mejor abobado y quien le dará su castigo a esa gente”, expresó Fuentes.
Danelia Bustillo, esposa de Marco Antonio Tróchez, ratificó la tesis de que a su esposo y a los otros dos abogados los mataron sicarios por encargo.
La viuda manifestó que Marco Antonio nunca le comentó que lo hubieran amenazado a muerte. Aclaró que Tróchez no trabajaba directamente con Fundevi, sino que procuraba a favor de esa institución con Yánez, apoderado legal de la referida institución.
Describió a su esposo como una persona jovial y amistosa que no tenía problemas con nadie, muy conocida y apreciada en El Progreso.
Indicios
El jefe interino de la Policía de Investigación, Elman Sabillón, dijo que en un principio pusieron a la orden de la Fiscalía a los cuatro pandilleros por el delito de asociación ilícita, pero después ahondaron en las investigaciones y encontraron indicios racionales de su supuesta participación en el crimen de los tres abogados.
Aunque los pandilleros están detenidos aún no se les ha sentenciado porque no han sido derrotados en juicio.
Marco Antonio Tróchez conserva los recortes de noticias publicadas en LA PRENSA sobre la muerte de su hijo Marco Antonio Tróchez y dos colegas.
Indiferencia del CAH:
El padre del litigante Marco Antonio Tróchez denunció que el Colegio de Abogados de Honduras, CAH, nunca se ha pronunciado por el crimen de su hijo y sus dos colegas.
Sus aficiones:
El fútbol era una de las mayores aficiones del togado Marco Antonio Tróchez, quien fue furibundo seguidor del equipo Real España de San Pedro Sula.
Muerte de abogados progreseños
•El 2 de noviembre de 2004, los profesionales del derecho Carlos Terencio Yánez, Marco Antonio Tróchez y Marco Tulio Galo fueron asesinados a balazos por varios individuos en su bufete ubicado en el barrio El Centro de El Progreso.
•Las autoridades policiales apresaron a cuatro pandilleros por la muerte de los tres litigantes, pero hasta la fecha se les presume inocentes porque no se les ha comprobado su responsabilidad en juicio después de más de dos años de haberse suscitado el crimen.
•El 3 de noviembre de 2004 sepultaron los restos de los tres litigantes en El Progreso en medio de la consternación de sus amigos, colegas y el dolor de sus familiares.