Atima, Santa Bárbara. Casi tres décadas después de que un juzgado emitiera una orden de captura en su contra por el delito de asesinato, un hombre fue detenido la mañana del sábado 5 de septiembre en la aldea Cañalitos, municipio de Atima, Santa Bárbara, según informó la Policía Nacional.
El detenido fue identificado como Óscar Leonel Sorto Cantillano, de 61 años, de nacionalidad hondureña, soltero y de oficio jornalero. De acuerdo con el reporte policial, es originario de La Unión, Lempira, y actualmente reside en la aldea Cañalitos, en Santa Bárbara.
La captura se produjo alrededor de las 10:00 de la mañana, durante labores de vigilancia y seguimiento realizadas por funcionarios de la Dirección Nacional de Prevención y Seguridad Comunitaria (DNPSC).
Según el informe, los agentes verificaron que Óscar Cantillano mantenía una orden de captura pendiente por el delito de asesinato, por lo que procedieron a detenerlo y ponerlo a disposición de las autoridades correspondientes.
La orden fue emitida el 18 de diciembre de 1997 por el Juzgado de Letras Departamental de Gracias, Lempira, lo que significa que permanecía pendiente de ejecución desde hace casi 29 años.
El requerimiento judicial está relacionado con la muerte de Luis Alonso Castellos Ramos, quien figura como la persona agraviada en la orden de captura, según los datos proporcionados por la Policía Nacional.
El reporte policial no detalla las circunstancias en las que ocurrió el asesinato ni proporciona información sobre el lugar, la fecha exacta o el posible móvil del crimen por el cual se emitió la orden judicial.
Tampoco se informó si durante estos años el ahora detenido permaneció de manera continua en la zona donde fue localizado o si habría cambiado de domicilio antes de establecerse en la aldea Cañalitos.
La detención se concretó como parte de las acciones de vigilancia y seguimiento que realizan los agentes policiales para localizar a personas que mantienen órdenes de captura pendientes emitidas por los tribunales.
Tras su arresto, Oscar Leonel Sorto Cantillano quedó a disposición de las autoridades competentes para continuar con el procedimiento legal correspondiente y responder ante el juzgado que emitió la orden en su contra.