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Reo es cabecilla de banda de secuestros

  • Actualizado: 08 junio 2009 /

El sábado por la noche Henry Arévalo hijo derramó lágrimas de felicidad al encontrarse con su madre, tras 25 días de secuestro.

El sábado por la noche Henry Arévalo hijo derramó lágrimas de felicidad al encontrarse con su madre, tras 25 días de secuestro.

El joven hijo del empresario Henry Arévalo fue liberado por la Policía el fin de semana.

La banda de secuestradores que mantenían bajo su poder a Arévalo fue localizada en la comunidad de Piedra Parada, La Paz.

Durante el rescate se logró capturar a seis supuestos miembros de la banda identificados como Ana Lizeth Ulloa Maldonado, María Lucía Maldonado, Isidro Ulloa, 54, María Martínez Laínez Amaya, 35, Yolani Ulloa Maldonado, 19, e Irma Aracely Ulloa Maldonado.

Mientras que en un barrio de Tegucigalpa se capturó a Luis Fernando Tercero Torres, 19, y a Mario Enrique Díaz Méndez por suponerlos miembros de la misma banda de secuestradores.

Según informes de la Dirección Nacional de Investigación Criminal, Dnic, ambos detenidos están en calidad de depósito por los delitos de portación ilegal de armas y uso de pertrecho policial en perjuicio del Estado.

Rosario de delitos

En los archivos de la Dnic se pudo constatar que los dos detenidos en la capital tienen antecedentes penales. Tercero Torres ha sido capturado en cuatro ocasiones por los delitos de amenazas a muerte, allanamiento de morada y asociación ilícita. En dos ocasiones fue requerido por el delito de robo y en esta ocasión por suponerlo miembro de la banda de secuestradores del joven Arévalo, pero este extremo está en proceso de investigación.

El segundo apresado, Díaz Méndez, fue detenido por tener una orden de captura por el delito de asociación ilícita, y en otras ocasiones ya había sido capturado por encubrimiento, robo, asociación ilícita, portación ilegal de armas y ahora por suponerlo responsable de haber participado en el secuestro.

Torturas

Una fuente policial informó que durante los 25 días que el menor permaneció en cautiverio fue víctima de torturas psicológicas y físicas por parte de sus captores.

Los secuestradores le decían al menor que lo iban a matar y que su papá no lo quería, ya que no había pagado el dinero que le exigían.

El adolescente también fue objeto de otros maltratos, como que le apuntaran con las pistolas en la sien y que apagaran cigarrillos encendidos en varias partes de su cuerpo. Durante el cautiverio los secuestradores permitieron que el menor se comunicara con su padre sólo en una ocasión, en la cual le exigían que pagara el rescate porque sino lo mataban.

Se roban pago de rescate

La misma fuente aseguró que a los pocos días del secuestro la familia del menor pagó por su liberación millón y medio de lempiras, pero la persona que recogió el dinero le dijo a sus compinches que no habían dejado el 'encargo' en el lugar acordado.

El pago se hizo en un sector de la zona norte del país, el acuerdo era que ese mismo día el menor sería dejado en libertad.

Los demás miembros de la banda al recibir la llamada de que no había dinero, no creyeron la historia por lo que comenzaron una nueva negociación con los familiares de Arévalo.

Dentro de la banda de secuestradores se ha detectado la participación de miembros de la mara 18 y reclusos de la Penitenciaria que fue donde se planificó el secuestro del joven Arévalo.

'La banda es encabezada por Carlos García, alias ‘Tajada’, quien guarda prisión por los delitos de asalto a bancos, asalto a residencias y secuestro', apuntó la fuente. También se está investigando a un segundo reo que goza de las medidas de preliberación, se le sigue la pista a tres mareros y a tres personas más, aparte de los tres que se escaparon al momento del rescate.

En el secuestro participaron unas 20 personas, pero fueron cerca de 12 individuos los que interceptaron el vehículo donde se transportaba el menor.

La banda de secuestradores estaría integrada por varios grupos que operan en San Pedro Sula, Colón, Comayagua, Siguatepeque, Tegucigalpa y Danlí. El menor fue llevado a tres lugares diferentes.

Según las investigaciones, primero lo mantuvieron en el monte, luego en una casa abandonada y por último en una finca de café de donde fue liberado.