Tegucigalpa, Honduras.

Una dura Navidad pasará William Portillo (30) a causa de la pólvora. Él deberá permanecer al menos siete días en el área de observación en el Hospital Escuela Universitario (HEU) debido a que le explotó un mortero en su área genital.

El hecho se produjo el pasado fin de semana en la colonia San Miguel, de Tegucigalpa.

Portillo relata que iba caminando por una de las calles de la conocida colonia cuando varios jóvenes manipulaban pólvora, pese a la prohibición de la Alcaldía Municipal.

“Yo iba caminando, yo soy de la San Miguel, unos muchachos estaban tirando morteros y de repente sentí que me quemó”, dijo el infortunado.

Los muchachos que estaban explotando los morteros son vecinos de la colonia antes mencionada, según el.

“No recuerdo muy bien si me lo tiraron, iba pasando una niña y por evitar que se quemara me acerqué y de repente sentí la quemada”, cuenta el joven. Su relato no es del todo claro, ya que se presume que el afectado estaba bajo el efecto del alcohol.

El hombre refiere que esta es la segunda vez que una persona de su familia resulta afectada por pólvora, pues años atrás uno de sus tíos habría sufrido quemaduras en las manos por la manipulación de cohetes.

Estado de salud. El jefe del Servicio de Urología del hospital, Dennis Chirinos, asegura que el lesionado se mantiene estable.

“El mortero era de alto impacto y provocó lesiones severas, le provocó lesiones en el pene, de escroto, y tiene quemaduras de segundo grado, en este momento está estable”, manifestó Chirinos. Explica que ya fue atendido y fue trasladado a la sala de quemados adonde se recuperará en el transcurso de la semana.