El descuido de su madre y la imposibilidad de hacerse valer por sí mismo, hicieron que el pequeño Wilman Joel Mejía, 5, fuera víctima del perro de su hogar, que le cercenó el miembro viril.
El incidente ocurrió el pasado sábado en la aldea Los Llanos, El Paraíso, mientras su madre le cambiaba de ropa, luego de haber hecho sus necesidades fisiológicas.
“Noté que el niño había hecho sus necesidades por lo que lo puse en una silla que no es muy alta y salí a lavar el pañal, cuando acordé él gritaba y era porque el perro lo había mordido en su partecita”, relató Leticia Yamileth Mejía, madre del menor y quien asegura que el can no es de raza brava y que únicamente tiene dos meses de nacido.
De acuerdo al relato de la humilde madre, de inmediato lo trasladó al hospital Gabriela Alvarado de Danlí, donde le brindaron los primeros auxilios.
“En ese hospital lo único que hicieron fue detenerle la sangre que emanaba y después lo costuraron, pero como a los dos días noté que no podía orinar, entonces lo traje para Tegucigalpa, indicó Mejía.
Operación
Aún se desconoce la gravedad de la lesión que sufrió el niño, quien además padece de atraso psicomotor y de desnutrición aguda; pero según la progenitora, los médicos ya le informaron que tendrán que amputarle su miembro.
“Unos doctores me dijeron que van a tener que cortarle el pene y que va a quedar orinando por una sonda, pero otros me dicen que se le puede hacer una reconstrucción”, sostuvo la angustiada mujer.
Los cirujanos aseguraron que el menor no ha sido evaluado, debido a que permanece interno en la sala de Nutrición para recuperarlo del deficiente estado alimenticio que presenta.
“Independientemente de las medidas que tomarán los médicos con el pacientito, lo primero es nutrirlo porque no pude ser intervenido en la condición en la que se encuentra. No soportaría una intervención”, señaló Alma Ortiz, enfermera de la sala.