San Pedro Sula, Honduras.
Acostados en su cama, como si estuvieran dormidos, fueron encontrados muertos una madre y su pequeño hijo.
El hecho ocurrió la madrugada de ayer, cuando la paz de la aldea Casa Quemada, en el sector de Cofradía, fue interrumpida por el rumor de que en el interior de una casa había dos personas muertas.
| Dato.
Un grupo de pobladores llegó a la humilde vivienda de Gabriela Alejandra Montes López (de 29 años) y sintieron mal olor. Gritaron por las ventanas, y al ver que nadie respondía tomaron la decisión de botar la puerta que estaba cerrada por dentro. |
Los familiares cercanos se encontraron al entrar en la casa con la desgarradora escena de ver el cuerpo de Gabriela junto al cadáver de su pequeño Melvin Miguel Castillo Montes (de 6 años).
Parientes y conocidos de los fallecidos relataron que Gabriela había tenido problemas con su esposo que reside en Estados Unidos, por lo que piensan que se ella podría haberse envenenado junto con su hijo.
Vecinos contaron que Gabriela hace unos días fue a dejar a su hija mayor donde unos parientes para que pasara tiempo con ellos; pero creen que ya tenía todo planeado.
Gabriela Alejandra Montes López (de 29 años) y Melvin Miguel Castillo Montes (de 6 años).
|
Sin embargo, las autoridades no descartan que haya mano criminal en el hecho, porque la causa de muerte también pudo ser por asfixia.
“Desde el miércoles no sabíamos nada de ellos y pasamos varias veces por la casa, pero pensamos que andaban de viaje, después sentimos mal olor, por lo que comenzamos a sospechar que estaban muertos”, expresó un familiar. Las personas asombradas por el hecho llamaron de emergencia a las autoridades policiales del sector, quienes resguardaron la escena para evitar contaminación.
Vecinos describieron a Gabriela como una mujer guapa y dedicada a sus hijos y no creen que tuviera valor de quitarle la vida a su propio hijo. Personas que llegaron a la escena decían que la mujer tenía problemas depresivos, porque según ellos ya había intentado ahorcarse por problemas amorosos con su narido, pero nunca imaginaron que el pequeño niño también sería víctima.
Investigación.
Autoridades de Medicina Forense y del Ministerio Público llevaron los cadávers a la morgue de San Pedro Sula, hasta donde llegaron los familiares a reclamarlos. Equipos de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) trabajan en el caso para determinar si la madre acabó con su vida y la de su vástago o si fueron asesinados.
Según informes del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Unah), Francisco Morazán y Cortés son los departamentos adonde más se reportan suicidios, de los que la mayoría son hombres.