San Pedro Sula, Honduras.
Su cuerpo fue velado por unas horas en la casa en residencial Costa Verde, con la que tanto soñó y a la que iba a mudarse en unos meses con su esposo y sus tres hijos.
Ana Lizeth Lagos Espinal había escogido casi todos los detalles para la vivienda que con mucho esfuerzo estaban construyendo, entre estos la cerámica, la que ya habían comprado. Pero la tragedia irrumpió en la que era considera por sus allegados como la familia perfecta.
Ana Lizeth, con su hijo de ocho meses Isaac Enmanuel Carrasco Lagos y su prima Ana Mercedes Espinal murieron en un accidente la tarde del lunes a inmediaciones de Pimienta, Cortés.
Ana Liseth regresaba de Tegucigalpa de dejar a su madre y conducía un pick up doble cabina, marca Volkswagen Amarok.
Supuestamente una rastra la sacó de la carretera y la hizo perder el control del carro que cayó desde el puente a desnivel de Pimienta.
Tras el impacto, el pick up dio varias vueltas, por lo que quedó destruido. Madre e hijo murieron al instante. Su prima falleció camino al hospital.
Ayer en la morgue de Medicina Forense, el comerciante Adrián Carrasco, esposo y padre de las víctimas, trataba de contener las lágrimas mientras hacía los trámites para retirar los cuerpos de Ana Liseth y su bebito.
La pareja había procreado tres hijos: Delmys Adrianys (11), Jason Adrián (10) y el pequeño de ocho meses que perdió la vida junto a su madre.
“Voy a llevar los cuerpos a la casa en que íbamos a vivir, aunque sea por unas horas que estén allí”, dijo el desconsolado viudo.
Desde el momento en que se enteró de la tragedia, los recuerdos de su esposa no cesan en la mente de Adrián: “Mi esposa era una mujer buena y honorable y lo era todo para mí”.
La pareja es originaria de Orocuina, Choluteca, tenían 17 años de casados y residían en la colonia San Carlos de San Pedro Sula con sus tres hijos. El lunes, los hijos mayores no viajaron con su madre porque tenían que asistir a clases.
“Ella (Ana Lizeth) andaba dejando a su mamá en Tegucigalpa, ella nos estuvo visitando en la casa. Cuando llamé al celular para saber si ya estaban aquí alguien me contestó y me dijo que habían tenido un accidente. Pensé que era una trampa por como está la situación aquí. Pero con unos amigos confirmé que sí había ocurrido el accidente y que lastimosamente estaban muertos”, expresó Adrián.
El motorista de la rastra que provocó el accidente huyó. “Cuando llegué al lugar no había ninguna rastra y la gente tampoco la vio”, agregó.
Ana Liseth se dedicaba a las labores de su casa y a cuidar a sus hijos, uno de ellos padece de síndrome de Down. Hoy la madre, su hijo y prima serán sepultados.
Su cuerpo fue velado por unas horas en la casa en residencial Costa Verde, con la que tanto soñó y a la que iba a mudarse en unos meses con su esposo y sus tres hijos.
Ana Lizeth Lagos Espinal había escogido casi todos los detalles para la vivienda que con mucho esfuerzo estaban construyendo, entre estos la cerámica, la que ya habían comprado. Pero la tragedia irrumpió en la que era considera por sus allegados como la familia perfecta.
Ana Lizeth, con su hijo de ocho meses Isaac Enmanuel Carrasco Lagos y su prima Ana Mercedes Espinal murieron en un accidente la tarde del lunes a inmediaciones de Pimienta, Cortés.
Ana Liseth regresaba de Tegucigalpa de dejar a su madre y conducía un pick up doble cabina, marca Volkswagen Amarok.
Supuestamente una rastra la sacó de la carretera y la hizo perder el control del carro que cayó desde el puente a desnivel de Pimienta.
El carro en que viajaba la familia quedó destruido.
|
Ayer en la morgue de Medicina Forense, el comerciante Adrián Carrasco, esposo y padre de las víctimas, trataba de contener las lágrimas mientras hacía los trámites para retirar los cuerpos de Ana Liseth y su bebito.
La pareja había procreado tres hijos: Delmys Adrianys (11), Jason Adrián (10) y el pequeño de ocho meses que perdió la vida junto a su madre.
“Voy a llevar los cuerpos a la casa en que íbamos a vivir, aunque sea por unas horas que estén allí”, dijo el desconsolado viudo.
Desde el momento en que se enteró de la tragedia, los recuerdos de su esposa no cesan en la mente de Adrián: “Mi esposa era una mujer buena y honorable y lo era todo para mí”.
La pareja es originaria de Orocuina, Choluteca, tenían 17 años de casados y residían en la colonia San Carlos de San Pedro Sula con sus tres hijos. El lunes, los hijos mayores no viajaron con su madre porque tenían que asistir a clases.
Momento en que los tres cuerpos eran retirados de Medicina Forense.
|
El motorista de la rastra que provocó el accidente huyó. “Cuando llegué al lugar no había ninguna rastra y la gente tampoco la vio”, agregó.
Ana Liseth se dedicaba a las labores de su casa y a cuidar a sus hijos, uno de ellos padece de síndrome de Down. Hoy la madre, su hijo y prima serán sepultados.
Ana Lizeth Lagos Espinal (38).
|