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Lloraron y velaron cadáver que les dieron equivocado

  • 18 septiembre 2019 /

En Medicina Forense confundieron los cuerpos de dos jóvenes que se suicidaron.

Tegucigalpa, Honduras.

Por un error de las autoridades de Medicina Forense, una familia de Cantarranas, Francisco Morazán, veló más de doce horas el cadáver de otra persona creyendo que era el de su pariente.

Hubo lágrimas, lamentos y se empezaron a contar las últimas anécdotas vividas, mientras se repartía café y se llevaba a cabo el velatorio del joven que decidió quitarse la vida ingiriendo un herbicida.

Todo esto ocurrió la mañana del miércoles en una humilde vivienda en el barrio Cerro de Piedras de Cantarranas. Después de que el cuerpo de Olvin Alexander Sauceda Elvir (de 24 años) les fue entregado a sus parientes en la morgue del Ministerio Público, a la 1:20 am de ayer, su familia lo trasladó hasta Cantarranas para velarlo y posteriormente darle sepultura.

El cadáver les fue entregado en una bolsa plástica, al parecer atada de ambos extremos y así fue puesto dentro del ataúd confiados en que el cuerpo que llevaban, en efecto, era el de Olvin Alexander.

La señora, que vive en Lepaterique, dijo que su hija estaba siendo velado en Cantarranas.
En la oscuridad de la madrugada al llegar a su casa vistieron al difunto como ocurre casi siempre en estos casos; hasta ahí todo iba con normalidad y los deudos de Olvin no notaron nada extraño. Pero, minutos después de las 6:00 am en la morgue forense en la capital una familia se aprestaba a retirar el cuerpo de uno de sus parientes.

Un jovencito de 19 años de edad, que al igual que el anterior, decidió suicidarse al ingerir un herbicida. Su nombre es Heinner Daniel García García, quien el sábado pasado tomó veneno y lo trasladaron al Hospital Escuela (HE), donde murió la mañana del martes.

En la morgue le realizaron la autopsia de ley y a eso de las 6:00 am de ayer en el momento que iba a ser entregado a sus parientes se enteraron que era el cadáver de otra persona. Medicina Forense fue a traer el cuerpo de García a Cantarranas y se lo entregó a sus parientes y viceversa con el otro caso.