La Dirección Policial de Investigaciones (DPI) continuaba ayer indagando para identificar y capturar a los responsables del asesinato de Víctor Fiallos Paz (de 63 años), maestro y director del Instituto Polivalente Brisas del Valle, en Cofradía, Cortés.
El crimen del docente ocurrió la tarde del viernes, un día después de que se diera a conocer la muerte de Violeth Eunice Acosta (de 14 años), estudiante del mismo centro educativo, quien se quitó la vida en su vivienda, también en Cofradía.
Según versiones de personas cercanas al caso, la menor presuntamente se habría sentido afectada tras ser expulsada del instituto luego de que se le encontrara un cigarro electrónico en su mochila, el cual, según se indicó, pertenecía a otro estudiante. Uno de sus amigos manifestó además que la adolescente era víctima de acoso escolar por parte de algunos compañeros.
El cuerpo del docente fue hallado en su oficina dentro del instituto. Inicialmente se manejó la hipótesis de una muerte autoinfligida, posiblemente relacionada con lo ocurrido con la alumna.
Aunque la escena aparentaba un suicidio, ya que el cuerpo tenía un lazo en el cuello atado a la manecilla de una de las puertas del lugar, autoridades de Medicina Forense que realizaron el levantamiento confirmaron horas después que el educador presentaba tres heridas de arma blanca en el cuello, por lo que se determinó la participación criminal.
Investigación
El subcomisario Juan Sabillón, jefe policial de Cofradía, informó el día del crimen que la escena habría sido modificada por los responsables para hacer creer que el maestro se quitó la vida.
Asimismo, cerca del cuerpo fue encontrada una carta que, según las investigaciones preliminares, habría sido escrita bajo coacción.
De acuerdo con información policial, los responsables habrían saltado el muro perimetral del centro educativo y, una vez dentro, intimidaron y coaccionaron al docente antes de asesinarlo.
Investigadores que trabajan en el caso revelaron a LA PRENSA que una de las principales hipótesis apunta a que el crimen estaría relacionado con la muerte de la estudiante. Por ahora, las pesquisas se centran en personas cercanas a la menor.
En cuanto a la carta encontrada en la escena, los investigadores aseguraron que los sujetos habrían obligado al maestro a redactarla para simular una nota suicida.
“La buena redacción y gramática de la misiva, además de varios elementos muy personales del profesor, constatan que fue él quien la escribió. Esta denota mucho sentimiento; es una carta de despedida. Los hechores la dejaron en la escena para hacer creer que el maestro la escribió y luego se quitó la vida por lo ocurrido horas antes”, expresó una fuente vinculada a la investigación.
La misma fuente indicó que uno de los párrafos de la carta expresa: “Compañeros, hemos perdido la batalla en la lucha por disciplinar a los estudiantes, 41 años de servicio y lo confirmo ahorita”.
Según el investigador, esas líneas reflejan una preocupación que también debe servir para promover una mayor participación de los padres en la formación de sus hijos. El llamado es para los padres.
Parientes, amigos y alumnos dieron ayer el último adiós al docente Víctor Fiallos Paz en un cementerio sampedrano.
Con evidente dolor, su hijo expresó: “Mi papá creía que educar no solo era una profesión, sino una forma de construir el futuro de Honduras. Para él, enseñar era sembrar en las personas la oportunidad de llegar más lejos”.