Un niño de cinco años perdió la vida después de ser arrojado por su tía a un barranco en la aldea de Mandasta, Curarén, al sur de Francisco Morazán.
El informe señala que la tía, quien aparentemente tiene problemas mentales, fue capturada por la Policía Nacional después del incidente y fue remitida al Centro de Ciencias Forenses para su evaluación psicológica.
La noticia indica que el niño, identificado como Ilkar Iván García (5), falleció debido a los golpes sufridos durante la caída.
Tragedia
El cuerpo del pequeño fue retirado de la morgue capitalina este martes por su padre y demás familiares que lamentaron cómo sucedieron las cosas.
Familiares lamentaron la tragedia al momento de retirar de la morgue el cuerpo del menor.