Tegucigalpa, Honduras.

Significativos avances ha reportado el Gobierno en la lucha contra el narcotráfico en el país, traduciéndose en resultados visibles. Así lo destacó un informe divulgado por la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley del Departamento de Estado de Estados Unidos.

“El Gobierno de Honduras avanzó agresivamente para hacer frente a deficiencias de larga data en sus instituciones civiles de seguridad y justicia”, subraya el documento.

Indica que “el Gobierno de Estados Unidos recalibró su asistencia para dar un nuevo impulso a los esfuerzos del Gobierno hondureño para reformar su fuerza de Policía civil y mejorar la capacidad de la Fiscalía”. El reporte pormenoriza que la actual administración del país tomó varias medidas para interrumpir al igual que desmantelar las organizaciones ligadas al tráfico de drogas, entre ellas la extradición de narcotraficantes de alto perfil.

Además, se procedió con la apropiación de los activos de los líderes de estas asociaciones ilícitas y el despliegue de las fuerzas de seguridad en las partes menos gobernadas del territorio, resalta. La dependencia del departamento ejecutivo federal de EUA enfatiza que las tasas de homicidios, secuestros y extorsiones han disminuido sustancialmente en comparación con años anteriores, mejorando la impresión ciudadana respecto a la Policía Nacional. El informe consta de cinco páginas y cuatro literales en los que se hace una retrospectiva del país acerca del tránsito de la droga, catalogándolo como una importante ruta para la movilización de la cocaína, así como para algunos precursores químicos con los que se hacen estos estupefacientes.

Logros

En cuanto a los logros, políticas y tendencias en el control de drogas, el documento estipula cuatro numerales. “El Gobierno de Honduras realizó inversiones sin precedentes en la Policía Nacional y en el Ministerio Público en 2015, mejorando su capacidad para hacer frente a los delitos relacionados con estupefacientes, homicidios, pandillas y contrabando de personas”, apunta.

En tal sentido, menciona que se combinaron 30 millones de dólares de la gestión gubernamental con otros 50 millones de dólares provenientes de préstamos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Los fondos se destinaron para construir y renovar comisarías (postas policiales), aumentar la capacidad de sus academias para reclutar y entrenar a tres muil nuevos oficiales hace dos años, remarca el reporte.

Sostiene que en septiembre de 2015, la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) reemplazó a su predecesor, la Dirección Nacional de Investigación Criminal, a la cual tilda de haber sido un órgano históricamente “inepto y corrupto”.

El documento de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley realza los nuevos estándares para la formación de elementos policiales, quienes desde ese tiempo tienen que someterse a evaluaciones de confianza. En el caso del Ministerio Público (MP), asegura que reforzó su capacidad para investigar y procesar delitos, lanzando la Agencia Técnica de Investigación Criminal (Atic).

Desafíos

“El Gobierno de Honduras abordó problemas institucionales en su sistema penal al segregar prisioneros de alto valor y líderes de pandillas; pero persisten desafíos con funcionarios penales corruptos, largos períodos de detención preventiva para delincuentes no violentos y hacinamiento”, establece el documento.