En un matorral a inmediaciones de la colonia Ciudad Jardín Sur, en la carretera que de este municipio conduce a la aldea Ticamaya, fueron hallados ayer los cadáveres de dos hombres.
Las víctimas mortales son Alex Eduardo Valladares Garay (37) y Frank Alexander Valladares Hernández (16), padre e hijo respectivamente, quienes presentaban varias heridas de arma de fuego.
Uno de los policías que custodiaban la escena del crimen informó que varios pobladores que transitaron por el lugar le reportaron a la jefatura policial municipal la existencia de dos cadáveres a eso de las 6:00 am.
Los cuerpos sin vida de padre e hijo quedaron juntos y tenían múltiples heridas producidas por arma de fuego en la cabeza y el tórax. Según Héctor Velásquez, fiscal de turno, las víctimas fueron ultimadas la madrugada de ayer, ya que a la hora de ejecutar el levantamiento tenían entre 10 y 12 horas de haber muerto.
Dueño de billares
Inicialmente a la escena se acercaron curiosos, pero dijeron que no conocían a las víctimas. Minutos más tarde llegó Anabel Hernández, madre del muchacho de 16 años, e indicó que los fallecidos eran padre e hijo, ambos residentes en Puerto Cortés.
Entre lágrimas, la señora manifestó que hace 15 años se separó de Valladares Garay, pero su hijo le ayudaba a su papá en los negocios.
Indicó que el menor era estudiante de segundo curso de ciclo común del instituto Franklin Delano Roosevelt. “Estaba en el colegio, pero no iba a clases y lo saqué el año pasado. En este iba a ingresar de nuevo”, contó.
Agregó que su hijo era el mayor de seis hermanos. “Era un muchacho tranquilo, no se metía con nadie”.
El menor, su madre y sus hermanos residían en la colonia La Esperanza, de Puerto Cortés. “Me enteré de que lo habían matado porque un policía asignado acá en Choloma es de Puerto Cortés y me avisó”, dijo la señora, quien labora en una empresa dedicada a la limpieza.
Una tía de Valladares Garay manifestó que su sobrino era dueño de varios billares en Choloma, Puerto Cortés y El Progreso.
El billar en Choloma está en el barrio La Curva y fue allí la última vez que lo vieron con vida sus empleados junto a su hijo. Informaciones policiales indican que los occisos se conducían en un vehículo turismo Mazda seis negro que hasta ayer no había sido localizado por la Policía.
Según informaciones policiales, afuera del billar de la víctima en el barrio La Curva estaban sujetos dentro de un carro, que vigilaban los movimientos de Valladares Garay.
Los agentes de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) realizan las investigaciones y tomas de declaraciones de testigos para establecer las características de los homicidas de padre e hijo.
Se conoció que Valladares Garay había sobrevivido a un atentado.