Con cuatro fusiles AK-47 se encontraron agentes de la Policía de Fronteras al efectuar una inspección de rutina a las encomiendas que ayer en la mañana llegaban a Puerto Lempira en un avión comercial procedente de La Ceiba.
Según el reporte en poder de las autoridades, el cargamento iba dirigido a Sonia Magaly Pinto Martínez, empleada de la línea área que realiza vuelos diarios entre La Ceiba y Puerto Lempira.
La “encomienda” había sido enviada por Rubén Gonzalo Amaya Torres y Reinaldo Rivera Carías, también empleados de la empresa de aviación en el aeropuerto Golosón de esta ciudad, confirmaron las autoridades. Amaya Torres labora como conductor y Rivera Carías era el responsable de despachar los vuelos de dicha empresa.
Se supone que aprovechando sus labores, los empleados aprovecharon para introducir las armas al avión sin ser detectadas.
“Estos dos personas aprovecharon el hecho de que son empleados de confianza de la empresa, ellos manejan los procedimientos y los accesos a las áreas restringidas del aeropuerto, ya que portan su respectivo carnet. Esto les facilitó a ellos poder ingresar las armas”, informó el subcomisario Kelsin Arteaga, jefe de Servicios Especiales de Investigación de la Policía.
Los individuos, al igual que la dama en Puerto Lempira, fueron capturados y puestos a la orden de la Fiscalía por el delito de tráfico de armas. Los aprehendidos no ha declarado sobre la procedencia y destino de las armas. Las investigaciones también abarcaran a todo el personal que labora en la terminal aérea tanto de La Ceiba como de Puerto Lempira, confirmaron las autoridades.