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'Estuve dos noches sin dormir”, dice celador que vio a mujer sacrificada  

  • Actualizado: 08 mayo 2018 /

José Zelaya, empleado del Inprema, vigila ocasionalmente la casa en Corralitos, adonde hallaron a una mujer muerta en un rito satánico.

    Tegucigalpa, Honduras.

    Los hijos de Gloria Liceth Izaguirre Torres (de 41 años), hallada sin vida en una casa abandonada donde se practicaban ritos satánicos, y que se ubica en una zona solitaria de la aldea Corralitos, de El Hatillo, abandonaron su hogar en la colonia Smith, de Comayagüela.

    Una cadena ya oxidada y un pequeño candado fueron los dispositivos de seguridad con los que la familia dejó trancado el portón.

    Algunos de los vecinos de la familia, con extremo hermetismo, manifestaron que “en la tarde (del lunes) sacaron sus cositas y se fueron a saber para dónde”. Doña Gloria Liceth vivía junto con su compañero de hogar, cinco de sus hijos y un nieto, hijo de una de sus hijas mayores, contaron los colonos de la Smith.

    Al consultarles sobre doña Gloria y su familia, dijeron que “nunca vimos cosas extrañas o relacionadas con brujería allí donde vivían ellos”.

    “Tenían entre 11 meses o un año de vivir aquí, vivían muy humilde”, dijo una vecina, quien además aseguró que ellos alquilaban la casa.

    Sin dormir

    Ayer, cerca de la extraña vivienda, propiedad del Instituto de Previsión del Magisterio ( Inprema), se encontraba José Zelaya, empleado de esa institución y que por residir en la zona vigila ocasionalmente la casa.

    “Ese día yo venía del trabajo para la casa y me sorprendió que me encontré un carro de Medicina Forense. Antes de llegar a esa propiedad me encontré a un amigo y me dijo que había un muerto en la casa, entré para ver y fue horrible lo que vi”, narró el hombre que reside en Corralitos.

    “Me quedé paralizado, estuve dos noches sin poder dormir y hasta la vez se me encrespan los pelos”, agregó Zelaya.

    El celador comentó que al entrar al cuarto oscuro, porque ya eran las 6:00 pm, sintió un olor a clavel de muerto, se pasó para la otra habitación y el olor era más fuerte. Zelaya monitorea ese dominio desde hace ocho años y recordó que hace algún tiempo él había visto cosas similares a cruces amarradas con cabuyas, pero nunca sospechó nada malo.

    Ocupada

    El inmueble donde sucedió el crimen fue adquirido por el Inprema a la Institución La Salle el 27 de diciembre de 1991, pues en ese lugar funcionó el colegio católico.

    Según ejecutivos del Inprema, el edificio fue construido hace cien años y ocupado en sus inicios por sacerdotes españoles y monjas.

    En el antiguo inmueble aún permanecen la cruz invertida y las candelas usadas el sábado anterior en lo que pareció ser un rito satánico en el que murió doña Gloria Izaguirre.