18/08/2026
11:19 AM

Familia se salva de morir en incendio

Don Juan Antonio Ponce Álvarez, de 75 años, no se explica cómo logró salvarse de la muerte.

Don Juan Antonio Ponce Álvarez, de 75 años, no se explica cómo logró salvarse de la muerte.

Él y nueve miembros de su familia estuvieron a punto perecer quemados al incendiarse su casa en la colonia Monterrey, al sur de la capital, pero, afortunadamente, salió por en medio de las llamas, aunque sufrió graves quemaduras en el rostro.

El niño Ramón Antonio García, de 4 años, resultó con quemaduras leves en el cuero cabelludo y en un brazo, pero no fue necesario su traslado a ningún centro asistencial, mientras que otros miembros de la familia salieron ilesos gracias a la intervención de los vecinos y de elementos del Cuerpo de Bomberos que los rescataron.

El incendio destruyó el inmueble en su totalidad y dejó pérdidas materiales incalculables, ya que todas las pertenencias de la familia fueron consumidas por las llamas, pero por fortuna no hubo víctimas mortales que lamentar.

Voraces llamas

Eran las diez de la mañana cuando Ponce Álvarez, un jubilado de la alcaldía municipal, se encontraba en su vivienda ubicada en el bloque 23 de la colonia Monterrey Sur, junto a una hija minusválida, cuatro niños, una nuera y otros miembros de la familia.

De repente vieron que de una habitación del centro comenzó a salir humo seguido por enormes llamas que en pocos minutos inundaron el interior, lo que les hizo actuar de inmediato para salir por la puerta principal, la única vía de acceso por la parte frontal.

El septuagenario agarró a dos de sus nietos, traspasó la oscura sala inundada por el humo y al salir a la claridad se desmayó. Era seguido de cerca por su nuera, Tania Méndez, mientras que su hija mayor, Adriana Ponce, quedó en un solar baldío con sus dos hijos y allí se salvaron de la muerte.

Vecinos del sector con apoyo de elementos del Cuerpo de Bomberos rescataron a la mujer minusválida y a los menores, bajándolos por el techo de una casa aledaña, ya que las voraces llamas impidieron que lo hicieran por el frente, según relataron algunos testigos.