En calidad de detenidos se encuentran desde ayer dos guardaespaldas de los hijos del presidente del Congreso Nacional, Roberto Micheletti, por la muerte de una mujer de 19 años, quien era esposa de uno de los escoltas.
Uno de los apresados, de nombre Pablo Gámez, manifestó que, según lo que le relató su compañero de trabajo, Óscar Espivinson Montiel Salgado, esposo de la víctima, la joven discutió con él por celos y tras inferirle un balazo en el abdomen, ella se pegó un balazo en la cabeza porque creía que lo había matado.
Por la forma en que sucedió la muerte de Keyby Julissa Castro Rosales, la tesis de la Policía de Investigación es que se trata de un homicidio y no un suicidio; hay indicios de que a la joven le quitaron la vida, por tal razón los dos guardaespaldas fueron detenidos para investigarlos.
El hecho se produjo a eso de las tres de la mañana de ayer en una casa del barrio Cabañas de El Progreso, en la cual vivían Gámez y Montiel con su respectivas esposas.
Gámez relató que a esa hora él y su esposa estaban durmiendo en su habitación y escucharon dos detonaciones; cuando entraron al cuarto de Montiel, encontraron herida a la pareja.
No concuerda con suicidio
El detenido manifestó que auxilió a los heridos y los llevó al hospital público de El Progreso, donde dejaron interno a Montiel y a la muchacha la remitieron al hospital Mario Rivas de San Pedro Sula porque estaba grave.
Keyby Julissa Castro murió a las cinco de la mañana de ayer en el hospital. El médico forense Jorge Plata, quien hizo el levantamiento del cadáver, manifestó que las características de las lesiones que presenta el cuerpo de la muchacha no concuerdan con un suicidio porque el disparo aparenta ser de larga distancia y no de corta.
La joven Keyby Julissa Castro murió ayer en el hospital Mario Rivas.
Si el cabello tuviese pólvora, indica que fue un disparo de corta de distancia, “mas no de contacto firme, que son los característicos de los suicidios, porque casi siempre la persona se pega la boca del arma a la piel y alrededor del orificio de entrada queda marcada una quemadura, el arma se calienta unos 3 mil grados centígrados cuando sale el disparo”.
Trayectoria del disparo
Plata señaló que generalmente en los suicidios la trayectoria del disparo es hacia arriba.
“En este caso es casi horizontal, no hay mucha desviación, entonces mejor hay que hacerle la autopsia para determinar si hay una característica suicida y se le practicará un análisis a fin de determinar si tiene pólvora en las manos”.
El subcoordinador de la Policía de Investigación de El Progreso, Walter Maldonado, manifestó que las investigaciones preliminares indican que se trata de un homicidio.
El guardaespaldas Pablo Gámez dijo que Castro y Montiel peleaban porque ella lo celaba mucho.
Gámez manifestó que su compañero, ya herido, le relató que la joven le disparó primero a él y después se infirió el balazo en la cabeza.
La muchacha le pegó el tiro a su esposo con la pistola de Gámez, la cual sacó de la cómoda del cuarto del compañero de su esposo sin que éste se diera cuenta, señaló Gámez.
Aseveró que al entrar al dormitorio encontró su pistola y la de Montiel, que se encontraba desarmada.
Cifra
2
Pistolas
2
Pistolas
Se encontraron en la escena del crimen, donde además hallaron ojivas y un casquillo que mandarán a los laboratorios para comparación y determinar con cuál de las armas dispararon.
Detalles
La mujer murió a eso de las cinco de la mañana en el Mario Rivas. El informe forense indica que no se trata de un suicidio.