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Desmienten que muerto en carro sea pandillero fugado

  • Actualizado: 15 mayo 2017 /

Medicina Forense identificó los cuerpos de Gerardo Erazo Alvarado (37) y Jairo Jonathan Diaz Robles.

San Pedro Sula, Honduras

En medio de las dudas se mantiene envuelto el crimen de dos personas cuyos cuerpos aparecieron dentro de un vehículo en la mañana del lunes en el sector de Chamelecón.

Aunque un cartel encontrado junto a los cuerpos hizo pensar que uno de los fallecidos era uno de los 18 fugados de la Penitenciaría Marco Aurelio Soto la semana anterior, los familiares de una de las víctimas desmintieron la versión al llegar a Medicina Forense para reclamar los cadáveres.

Los allegados identificaron el cuerpo de Gerardo Erazo Alvarado (37 años), quien era el encargado de una carreta, tal y como lo habían informado las autoridades en la mañana del lunes.

Sin embargo, los forenses confirmaron que el otro cuerpo era de una persona a la que identificaron como Jairo Jonathan Díaz Robles, desmintiendo así la información preliminar de que era Fernando Moisés Bolaños Cornejo, uno de los pandilleros que escapó de Támara la semana anterior.

Los familiares manifestaron que a los fallecidos los vieron por última vez el domingo a eso de las 4:00 pm en el sector de Islas del Progreso.

Los cuerpos fueron hallados en la colonia Panting, sector Chamelecón, en el interior de un carro rojo, marca Pontiac Vibe, de placas PDA8181.

Los hoy occisos tenían señales de haber sido torturados hasta la muerte pero sin heridas de bala, tal como lo informaron los agentes de investigación.

El cartel encontrado señalaba que el crimen de Bolaños Cornejo se debía a que había escapado sin autorización de la Pandilla 18, organización cuyos miembros son fuertemente buscados en todo el país y sobre quienes pesa alerta migratoria internacional.

Bolaños Cornejo ingresó al penal el 7 de marzo de 2013 por los delitos de almacenamiento ilegal de municiones de guerra, posesión ilegal de armas comerciales, almacenamiento ilegal de armas de guerra, tenencia ilegal de equipo policial, asociación ilícita y alteración de descripción de tres vehículos robados.

La fuga demostró una vez más los serios problemas el sistema carcelario y provocó a destitución del director de la prisión, así como del personal que estaba de turno al momento del escape que está siendo investigado.