La serpiente ciega más grande de Mesoamérica habita en Honduras y posee una extensión de 371 milímetros, 201 por encima del promedio de sus similares.
El importante hallazgo, divulgado por la revista científica Zootaxa, tuvo lugar en el Parque Nacional Montaña de Santa Bárbara, en el departamento homónimo, y posee un valor incalculable para la región.
Esta culebra es el espécimen más grande de su tipo, entre los reportados en México y Centroamérica, y su descubrimiento refuerza la hipótesis de que Honduras es un paraíso de biodiversidad por descubrir, señaló Prensa Latina.
La serpiente ciega pertenece al grupo de Typhlops del Arco Caribeño, posee el dorso de color gris parduzco y un patrón ventral bien definido, de color gris amarillento pálido a blanco inmaculado.
Los investigadores detectaron su existencia en febrero de este año, en el segundo pico más alto del país, con dos mil 744 metros sobre el nivel del mar.
El único ejemplar hallado estaba muerto, en una carretera sin pavimento de esa zona rural, razón por la cual el espécimen colectado adquiere mayor importancia.