La violencia no da tregua en el occidente del país. El domingo a las tres de la madrugada fueron asesinados los hermanos Francis Donaldo Chinchilla, 35, y Orvin Ruby Chinchilla, 28.
Ambos departían en un centro de diversión y cuando iban a su casa, varios sujetos los sacaron del vehículo para acribillarlos, informó la Policía.
Según información preliminar suministrada por el comisionado Juan Carlos Bonilla, jefe regional de policía, el ataque contra los hermanos Chinchilla fue una venganza.
Bonilla afirmó que ya fue enviado un equipo especial al lugar de los hechos para impulsar las investigaciones y dar con el paradero de los homicidas.
El hecho
Los occisos eran mecánicos originarios de Ocotepeque y residían en el barrio Morazán de La Entrada, Copán.
Los cuerpos embolsados de los dos hermanos fueron llevados a la morgue sampedrana ayer a las diez de la mañana.
Según el relato de una persona que acompañó los cuerpos en el auto de la morgue de Copán, Francis Donaldo y su hermano habían estado departiendo en centros nocturnos de la localidad.
Aproximadamente a las tres de la madrugada, varios desconocidos fuertemente armados los sacaron del carro turismo en que se conducían y luego de una discusión los mataron.
Según información en manos de las autoridades, sería ajuste de cuentas, pero Bonilla no descartó que haya otro móvil del doble crimen.
Cuando se le consultó si sería un acto de venganza pasional o por asuntos de negocios, Bonilla indicó que el equipo de detectives y agentes y los fiscales que investigan el caso darán la respuesta.
Los parientes de los infortunados hermanos Chinchilla declinaron brindar declaraciones sobre las causas del doble crimen y mencionaron que no sabían nada.
Familiares fueron a retirar los cadáveres de la morgue ayer a las 3.30 de la tarde y fueron llevados a una funeraria para prepararlos antes del funeral que tendrá lugar hoy en Ocotepeque.